Una iniciativa para emplear a jóvenes

17 Marzo 2007
En Tucumán, como en el resto del país, los jóvenes son los más afectados por el desempleo. Según los datos oficiales, más del 60% de las 36.000 personas con problemas para conseguir trabajo en el Gran San Miguel de Tucumán tienen entre 18 y 25 años. Esa franja de la población es la que más sufre la incertidumbre económica y social, por su falta de experiencia en el campo laboral. Mucho más agudo es el problema del desempleo, cuando los jóvenes no tienen o poseen poca preparación educativa. El desempleo juvenil en Tucumán se evidenció notoriamente, días pasados, cuando miles de personas invadieron el parque 9 de Julio, convocados por una firma privada que ofrecía puestos de trabajo.
Este año, con el apoyo financiero del Ministerio de Trabajo de la Nación, el Gobierno provincial ha puesto en marcha el Plan de Entrenamiento para el Trabajo, que tiene como fin recrear las posibilidades de empleo para 5.000 jóvenes, en una primera etapa. Durante seis meses, el postulante puede entrenarse en un puesto, cobrando una remuneración de $ 500 mensuales, abonados por el Estado y por el empleador. Lo novedoso del plan es que es la propia empresa la que selecciona al personal, sin la intervención oficial, con el fin de evitar suspicacias respecto de una intervención oficial.
Si bien el proyecto está en estado embrionario, ya son más de 200 las empresas que se adhirieron al programa con la generación de cerca de 2.000 puestos en distintos rubros de la economía. Sus primeros resultados se podrán observar en octubre, cuando culmine la labor de la primera tanda de beneficiarios del programa de entrenamiento.Antes de lanzarlo, el Gobierno diseñó el perfil del desempleo juvenil. Ese informe, elaborado por la Dirección de Estadística de la provincia, es revelador respecto de los temores que enfrenta un joven cuando se expone ante una entrevista o ante una nueva chance: la precariedad laboral. Muchas de las personas que se enfrentan ante el flagelo de la desocupación resignan condiciones laborales en pos de conseguir el puesto. Es lo que comúnmente se denomina mano de obra barata. Es allí donde debe evidenciarse la responsabilidad social empresaria, registrando al personal para que tenga acceso a una jubilación y goce de una obra social.
El plan se constituyó en una prueba piloto, ya que el mismo ministro de Trabajo, Carlos Tomada, anunció en esta ciudad que será aplicado en el resto del país a partir de junio de este año. Se calcula que serán 450.000 jóvenes argentinos los que se beneficiarían con este plan de entrenamiento.
La iniciativa de la provincia es un primer paso, promisorio, pero que debe ser reforzado con una tarea coordinada entre el sector público y la actividad privada con programas de capacitación permanente, de tal modo de calificar la mano de obra que, por ahora, se toma por un período de prueba de seis meses.
La sinergia entre los gobernantes y los empresarios de hoy para generar posibilidades laborales beneficiará al Tucumán del mañana. Entre ambos sectores deben propender a modificar aquel círculo vicioso, que expulsaba a los jóvenes del mercado de trabajo, en otro virtuoso, de pleno empleo, en el que la vinculación temprana del postulante al mundo laboral no tenga por principal causa la deserción escolar. Esto redundará no sólo en una reducción efectiva de los índices de desocupación, sino también de los indicadores de pobreza de Tucumán, ya que la mayor parte de los jóvenes desocupados reside en hogares afectados por este fenómeno socioeconómico.



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