16 Marzo 2007 Seguir en 
"Una mujer de 23 años desapareció misteriosamente la semana pasada, cuando iba a realizarse unos estudios en la Maternidad. María de los Angeles "Marita" Verón es intensamente buscada por sus familiares, sus amigas y el personal de la seccional 7ª". Así comenzaba la crónica de LA GACETA del 11 de abril de 2002, en la que se pedía colaboración para dar con la joven. En 18 días se cumplirán cinco años del hecho, y la familia aún no obtuvo respuestas.Con una recaudación anual de 32.000 millones de dólares al año en todo el mundo, la trata de personas está considerada la tercera actividad delictiva, detrás del tráfico de armas y de drogas. En un informe difundido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) con motivo del Día de la Mujer se dejó en claro que hace falta asumir una política más agresiva si es que realmente se quiere exterminar este flagelo, que tiene hoy en Argentina más de 500 víctimas. La expresión trata de blancas se usaba a finales del siglo XIX, y se refería a las mujeres europeas que eran llevadas con fines de explotación sexual a Europa del Este, Asia y Africa. Sin embargo, en nuestro país aún no parece haber conciencia sobre esta problemática. Por eso, a muchísimos funcionarios tucumanos (judiciales, policiales y del Gobierno) les corrió un escalofrío por la espalda el 8 de marzo, cuando LA GACETA publicó en la tapa la foto de Susana Trimarco, la madre de "Marita", que había sido premiada por la poderosa secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice. ¿Cómo había llegado a Washington una simple vecina de barrio El Bosque? Tal vez la mejor explicación sea que es madre.
Descrédito
En 2002 muy pocos le dieron importancia a la denuncia que llegó, primero a la Policía, y luego a Tribunales. ¿Quién podía creer que, a plena luz del día, alguien podía secuestrar a una mujer estando en democracia? Aún hoy muchos creen que eso es imposible.
Trimarco lleva cinco años golpeando puertas. En el país es considerada una heroína. Según ella misma relata, logró rescatar a más de 100 chicas que eran explotadas sexualmente en burdeles de distintas provincias. Dice que llegó a disfrazarse de prostituta en su afán por encontrar pistas que la condujeran hacia su hija. Pero, en Tucumán, desde el principio, Trimarco fue vista como un problema. Sus enfrentamientos con policías y empleados judiciales, a quienes acusaba por no seguir a quienes verdaderamente se habían llevado a "Marita", de sembrar pistas falsas y de recibir dinero de los traficantes, le valieron enemigos que se encargaron de defenestrarlas a ella y a su hija. Estaba tocando demasiados intereses y desarmando demasiados negocios. Trimarco no se amilanó. Logró que 13 personas, entre las cuales hay propietarios de prostíbulos y proxenetas, fueran procesadas. Todos ellos deberán enfrentar un juicio que aún no tiene fecha. La causa pasó por dos fiscalías, y aún sigue en trámite. Gendarmería Nacional recibió la orden de sumarse a la investigación.
El reconocimiento a nivel internacional le valió a la mujer una recepción en la Casa de Gobierno, con el correspondiente abrazo del gobernador. Y una promesa: se creará un cuerpo especial de policías (a los que Trimarco ya tiene seleccionados) para investigar casos como el de su hija. Una vez más se trata más de una reacción que de algo planificado. ¿Alcanzará para evitar más casos como el de Verón? Un esfuerzo aislado conducirá al fracaso. Las víctimas, una vez captadas, son rotadas de provincia en provincia e incluso sacadas del país. Y los traficantes tienen el poder y el dinero como para comprar cualquier voluntad. No por nada se destituyó a un juez en La Rioja que protegía a la misma red que -se sospecha- se llevó a "Marita". Para luchar contra semejante organización hay que montar un aparato similar, desde la legalidad. Combatir fuego con fuego. También es necesaria la ley de Prevención, Protección y Asistencia a la Víctima y Sanción del Delito de Trata de Personas, que ya tiene media sanción de diputados de la Nación.
Mientras tanto, Trimarco continuará su vía crucis. Quiere que su nieta vuelva a pronunciar una palabra que ya parece olvidada en su vocabulario: mamá.







