16 Marzo 2007 Seguir en 
A la altura de avenida Independencia al 3.000 se encuentra la calle Lincoln, que se convierte en un río cada vez que llueve. El fenómeno ocurre a lo largo de tres cuadras (desde el 1.000 hasta el 1.200), donde los vecinos también sufren a causa de la escasa iluminación y la falta de gas natural y de cloacas, según denunciaron. Tampoco pueden entrar los taxis ni los transportes escolares.







