Se interrumpieron las clases y algunos servicios públicos

Se vivieron 24 horas de confusión y de tensión. Tampoco funcionaron los centros asistenciales. Los intendentes se alinearon dentrás de Herrera.

15 Marzo 2007
LA RIOJA.- El tironeo de poder causó durante casi 24 horas confusión y tensión en La Rioja, con la coexistencia de dos jefes policiales junto a dos dirigentes que se arrogaban la condición de gobernador.
Mientras el suspendido Angel Maza se resistía, atrincherado, a abandonar su cargo y firmaba decretos, su vice y rival político, Luis Beder Herrera, nombraba ministros y se jactaba de estar a cargo del ejecutivo de la provincia.
Antes de la salida de Maza de la sede gubernamental, su ministro de Gobierno, Osvaldo Cura, afirmó a radios locales que desconocían la orden de desalojo judicial. Sin embargo, en ese mismo momento, el también titular de esa cartera designado por Beder Herrera, Lázaro Fuenzalida, buscaba ingresar al edificio, acompañado por un operativo policial, para concretar la medida.
Un correlato se dio con las autoridades policiales: los riojanos durante varias horas desconocieron si su jefe de Policía seguía siendo Julio Nieto o si lo reemplazaba Luis Angulo.
Beder Herrera, cuyo comportamiento en la crisis riojana no lo eximió de severas críticas, indicó que los protagonistas de los incidentes no fueron ciudadanos riojanos, sino gente contratada para quemar autos y crear el casos.
La crisis provocó la interrupción de la mayoría de los servicios públicos en la provincia, ya que no hubo clases en casi ninguna escuela pública ni privada, mientras que los centros de salud funcionaron a medias. Además, durante la mañana de ayer, transportistas urbanos cerraron los accesos a la vieja Terminal de Omnibus para defender al gobernador desplazado. Con Maza desalojado del poder, comenzaron los primeros cambios de bando: el intendente de Villa Unión, Hugo Páez, confirmó su pase a las filas de Herrera y remarcó que, con el paso de las horas, otros jefes comunales imitarían su actitud. (NA)