03 Marzo 2007 Seguir en 
En menos de un mes, sólo en el ámbito de la capital se produjeron ocho homicidios. El número de hechos de sangre generó preocupación en la Justicia y en la Policía.
La lista de crímenes comenzó a escribirse con el homicidio de la contadora Liliana del Valle Cruz, que fue degollada y después descuartizada en la farmacia de la médica María del Valle Dip. El último asesinato se concretó el jueves por la noche, cuando un joven de 21 recibió una puñalada en el pecho .
"No sólo me llamó la atención la cantidad, sino algunos puntos en común: la participación de los menores y que casi todos fueron cometidos con armas blancas y mientras se consumían bebidas alcohólicas", señaló la fiscal Adriana Reynoso Cuello, que investigó seis casos. De los ocho homicidios, sólo el del agricultor José López es el que hasta el momento no hay indicios de quiénes pudieron haber acabado con su vida. "Lo más preocupante es que los protagonistas son menores. Es una muestra más de que piensan que son impunes", señaló el jefe de Policía, Hugo Sánchez.
La lista de crímenes comenzó a escribirse con el homicidio de la contadora Liliana del Valle Cruz, que fue degollada y después descuartizada en la farmacia de la médica María del Valle Dip. El último asesinato se concretó el jueves por la noche, cuando un joven de 21 recibió una puñalada en el pecho .
"No sólo me llamó la atención la cantidad, sino algunos puntos en común: la participación de los menores y que casi todos fueron cometidos con armas blancas y mientras se consumían bebidas alcohólicas", señaló la fiscal Adriana Reynoso Cuello, que investigó seis casos. De los ocho homicidios, sólo el del agricultor José López es el que hasta el momento no hay indicios de quiénes pudieron haber acabado con su vida. "Lo más preocupante es que los protagonistas son menores. Es una muestra más de que piensan que son impunes", señaló el jefe de Policía, Hugo Sánchez.
NOTICIAS RELACIONADAS








