Alarma en Paraguay por la muerte de una enfermera de dengue

Ya son 10 las personas fallecidas y 15.000 las afectadas, entre ellas un juez de la Corte, un senador y varios jugadores de fútbol.

02 Marzo 2007
ASUNCION.- Una enfermera paraguaya murió el viernes tras ser hospitalizada por un cuadro de dengue, lo que aumentó el temor entre la población por una dolencia que se expande a un ritmo acelerado.

Los médicos que atendieron a la mujer, una funcionaria del Ministerio de Salud Pública, dijeron que le practicarían una autopsia para determinar lo que motivó su fallecimiento.

Según datos del Ministerio, 10 personas murieron y cerca de 15.000 cayeron enfermas en los últimos dos meses a causa del dengue, aunque profesionales del sector privado aseguran que existe un subregistro en los datos y que la cantidad de infectados es mucho mayor.

Medios de comunicación asuncenos dijeron que Antonio Fretes, uno de los nueve jueces de la Corte Suprema de Justicia, padecía de la enfermedad, que afectó además a un senador opositor y a reconocidos futbolistas locales.

El gobierno paraguayo anunció que destinará unos 3,8 millones de dólares para luchar contra el mal, que produce fiebre alta, fuertes dolores en músculos y articulaciones y es trasmitido por la picadura de un mosquito infectado.

Los fondos, que serán destinados principalmente a eliminar los criaderos del mosquito Aedes Aegypti, fueron liberados tras la declaración de emergencia nacional aprobada por el Congreso la semana pasada.

El anuncio llegó en momentos en que gremios de médicos y organizaciones sociales protestaban frente a la sede del ministerio de Salud Pública por la manera en que el gobierno ha manejado la peor crisis sanitaria en décadas.

Los manifestantes, que portaban carteles con dibujos de mosquitos gigantes junto a fotos impresas de las autoridades, exigieron la renuncia del ministro Oscar Martínez a quien tildan de poco eficiente para liderar la campaña contra el mal.

Los asistentes a la demostración se enfrentaron a gritos con otro grupo que respaldaba la labor del secretario de Estado y rindieron homenaje a la colega fallecida.

La propagación del dengue causó alarma entre la población que procura alejar al temible mosquito con repelentes y aerosoles. Los supermercados confirmaron un aumento inusual en las ventas de estos productos, que llegaron a escasear en algunos comercios de la capital.

Las preocupaciones aumentaron ante la aparición de una presentación inusual del dengue clásico que afecta a órganos vitales y tiene una alta mortalidad.

La epidemia propició además la salida al mercado de una pulsera de citronella, un aceite que repele los insectos y la composición de temas musicales sobre el Aedes Aegipy, que se escuchan con frecuencia en las radioemisoras asucenas.

"Estamos verdaderamente asustados. Todo el mundo se enferma. Esto es un caos", dijo Amalia Benítez, una vendedora de hierbas del centro de la capital. (Reuters)


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