Un grupo intentó hurtar una cadena de peluquerías

Delincuentes cometieron el insólito ataque en una sola noche. Forzaron las puertas de los locales y revolvieron todo pero no se llevaron nada.

Graciela Cruz está sorprendida. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
Graciela Cruz está sorprendida. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
02 Marzo 2007
Un extraño incidente se registró en esta ciudad. Desconocidos, en la misma noche, intentaron robar en los tres locales de una cadena de peluquerías. Los delincuentes, según confirmó el dueño de los salones, no obtuvieron ningún botín.
Cuando los empleados del salón ubicado en Mendoza 432 llegaron al local, el miércoles a las 8, se encontraron con una desagradable sorpresa. "Estaba la puerta de vidrio entreabierta, y adentro, todo revuelto", dijo Marcelo Espinoza, de 33 años. "Habían desordenado los cajones y los armarios", señaló el otro empleado, Marco Romero, de 28 años.
Cuando llegaron la dueña del negocio, Graciela Cruz, y su marido, José Cruz, descubrieron que la puerta del local de al lado, en Mendoza 428, también había sido forzada.
"Esa puerta tiene más cerraduras. Por eso no consiguieron abrirla", dijo Cruz.
Pero la historia continúa: en ese momento Graciela recibió el llamado de una empleada de otro de sus salones, ubicado en 25 de Mayo 413. Los delincuentes también habían intentado entrar allí, sin conseguirlo.
La empresaria contó que el día anterior, por la mañana, cuando abrieron los locales, descubrieron que las cerraduras de los tres salones habían sido forzadas. "Llamamos a los cerrajeros, que debían venir esta mañana. Pero cuando llegaron resultó ser demasiado tarde", agregó la mujer.
"Es algo muy extraño, porque revolvieron todo, incluso las bolsas de la basura. Pero no se llevaron absolutamente nada", expresó Cruz, sorprendida. "La verdad es que no había nada que robar. En los negocios nunca queda dinero. Tampoco cosas de valor, porque las herramientas de trabajo son muy caras y se las llevan los empleados a sus casas", dijo la mujer.
"Parece que están buscando dinero o algo en especial. Ya no sé qué pensar. La semana pasada ya entraron en mi casa", agregó la mujer, que vive en calle San Juan primera cuadra.
"Pero nosotros tampoco guardamos dinero en casa. Tenemos hijas pequeñas y no las expondríamos a un asalto", concluyó Cruz.










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