01 Marzo 2007 Seguir en 
Todo sigue igual a nueve meses de ocurrido el crimen que generó polémica en la provincia. Menos de 10 personas están dedicadas a la búsqueda de Lucas González, el único sospechoso de ejecutar de un tiro en la nuca a la joven Fernanda Chaila, el 29 de mayo de 2006. Desde ese día el acusado se encuentra prófugo, y logra escapar una y otra vez de la Policía.
A partir de su fuga, decenas de personas denunciaron haber visto al acusado merodeando distintos barrios de Tucumán. La madre de la víctima, Mary Ahumada, denunció haber sido amenazada en varias oportunidades por el sospechoso. Sin embargo los uniformados nunca pudieron atraparlo.
"El grupo que lo busca es muy reducido", aseguró Alejandro Diéguez, abogado de la familia de María Fernanda.
"Entre seis y ocho efectivos están trabajando en la causa, tanto en la investigación, como en la búsqueda y en el chequeo de información", dijo el abogado. "De esa forma es imposible que lo encuentren", sentenció Diéguez.
El abogado manifestó que la falta de personal policial no es el único obstáculo para la detención de González. "La búsqueda no es exhaustiva; la actitud de la Policía es muy pasiva. Están esperando encontrar a González por casualidad", aseguró el letrado.
El profesional señaló que, a pesar de la difusión que tuvo el rostro de González, los tucumanos son renuentes a dar datos sobre su paradero. "De esa forma la información llega muy tarde y hasta que se pone en movimiento el engranaje policial y judicial, González ya escapó de nuevo", dijo Diéguez.
El subjefe de la Brigada de Investigaciones Norte, Francisco Picón, quien está al frente en la búsqueda de González, señaló que bajo sus órdenes hay 12 efectivos. "Pero no están exclusivamente abocados a este caso", afirmó Picón, agregó que la búsqueda se dificulta debido a los múltiples contactos que el prófugo tiene en todo el país. "El clan de Los Gardelitos es muy grande y lo ayudan en su fuga", aseguró Picón.
"Para González el delito es un estilo de vida. Esta acostumbrado a huir de la justicia", concluyó el comisario.
A la búsqueda también fueron afectados hombres de la Policía Federal y de Gendarmería Nacional, pero hasta el momento no brindaron ningún informe para atrapar a González.
La fiscal Teresita Marnero (secretaría de Benjamín Bulacio Espíndola) aseguró que mantendrá en secreto la identidad y custodiará a las personas que proporcionen información para poder ubicar al principal sospechoso del crimen.
A partir de su fuga, decenas de personas denunciaron haber visto al acusado merodeando distintos barrios de Tucumán. La madre de la víctima, Mary Ahumada, denunció haber sido amenazada en varias oportunidades por el sospechoso. Sin embargo los uniformados nunca pudieron atraparlo.
"El grupo que lo busca es muy reducido", aseguró Alejandro Diéguez, abogado de la familia de María Fernanda.
"Entre seis y ocho efectivos están trabajando en la causa, tanto en la investigación, como en la búsqueda y en el chequeo de información", dijo el abogado. "De esa forma es imposible que lo encuentren", sentenció Diéguez.
El abogado manifestó que la falta de personal policial no es el único obstáculo para la detención de González. "La búsqueda no es exhaustiva; la actitud de la Policía es muy pasiva. Están esperando encontrar a González por casualidad", aseguró el letrado.
El profesional señaló que, a pesar de la difusión que tuvo el rostro de González, los tucumanos son renuentes a dar datos sobre su paradero. "De esa forma la información llega muy tarde y hasta que se pone en movimiento el engranaje policial y judicial, González ya escapó de nuevo", dijo Diéguez.
El subjefe de la Brigada de Investigaciones Norte, Francisco Picón, quien está al frente en la búsqueda de González, señaló que bajo sus órdenes hay 12 efectivos. "Pero no están exclusivamente abocados a este caso", afirmó Picón, agregó que la búsqueda se dificulta debido a los múltiples contactos que el prófugo tiene en todo el país. "El clan de Los Gardelitos es muy grande y lo ayudan en su fuga", aseguró Picón.
"Para González el delito es un estilo de vida. Esta acostumbrado a huir de la justicia", concluyó el comisario.
A la búsqueda también fueron afectados hombres de la Policía Federal y de Gendarmería Nacional, pero hasta el momento no brindaron ningún informe para atrapar a González.
La fiscal Teresita Marnero (secretaría de Benjamín Bulacio Espíndola) aseguró que mantendrá en secreto la identidad y custodiará a las personas que proporcionen información para poder ubicar al principal sospechoso del crimen.







