Una bandera será el símbolo de su lucha

Testimonios desgarradores de los integrantes de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad.

ESTRENO. En el lienzo de más de diez metros están los rostros de 41 víctimas de crímines sin resolver.  LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
ESTRENO. En el lienzo de más de diez metros están los rostros de 41 víctimas de crímines sin resolver. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
28 Febrero 2007
“Esta bandera nos representa a todos en nuestro pedido de justicia, y va a ser el nuevo símbolo de la lucha”, dijo Angela García. La mujer, que forma parte de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad, fue una de las encargadas de realizar el nuevo lienzo que utilizarán de ahora en más los manifestantes en sus ya características marchas.
La nueva bandera, de colores celeste y blanco, tiene más de 10 metros de largo y casi dos de ancho. Sobre el lienzo están estampados los rostros de más de 40 personas que fueron asesinadas, cuyas causas aún no fueron resueltas por la Justicia.
“Un grupo de nosotros se ocupó de conseguir las fotos de los seres queridos que perdimos, y las hicimos imprimir en la tela, para que duren más. Fue un trabajo que nos llevó más de un mes, pero, lógicamente valió la pena”, contó García.
“Elegimos los colores de la bandera argentina porque nos representa a todos”, explicó García. Su hijo, Mauro Orellana, fue baleado en la playa de estacionamiento en la que trabajaba. Tras dos meses de estar en coma, Mauro falleció, el 22 de noviembre de 2004. El asesino está libre, y la causa aún no tse fijó la fecha del juicio. “Esperamos que la gente nos acompañe en esta lucha, y que se una a nuestro reclamo”, agregó la mujer.
“Es tan duro el camino que no me encuentro ni los pies ni la cabeza. Tengo mucha bronca e impotencia”, contó Elena Fernández. Su marido, Nazario Vilca, fue asesinado en junio del 2006, y la mujer asegura que sin el soporte de la comisión no hubiera tenido medios para asesorarse en la causa. “Ellos entienden mi dolor, y acá me siento protegida”, dijo Elena.

Archivada
“La causa está archivada, y nadie investiga. Yo sólo quiero justicia para el crimen de mi nieto, que era una excelente persona y estudiante”, contó María Rosa Urquiza. El 10 de marzo de 2004, Ricardo Bilbao, de 18 años, fue hallado sin vida en su domicilio, y el caso quedó caratulado como muerte dudosa.
Según Rosa, hay elementos que dejan entrever que su nieto fue asesinado. “Este tiempo en la comisión me enseñó que en las investigaciones hubo muchas fallas”, agregó la abuela de Ricardo.
El 29 de mayo de 2004, Claudio Cabrera, de 19 años, fue encontrado muerto en Santa Ana, cuando volvía de bailar en su motocicleta. Según su madre, Graciela Mercado, hay testigos que dicen que fue atropellado, pero las investigaciones del caso están paradas, y no hay ningún detenido por el hecho. “No voy a descansar hasta conocer el nombre del asesino de mi hijo”, expresó Mercado. Según la mujer, la comisión le dio elementos para que pueda pelear por el esclarecimiento del hecho. “Soy pobre, pero gracias a ellos conseguí que me dieran atención. Me siento muy apoyada”, contó.








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