28 Febrero 2007 Seguir en 
TRINIDAD.- El presidente Evo Morales se puso el martes a la cabeza de la ayuda a los afectados por severas inundaciones en el distrito amazónico de Beni, y prometió obras que beneficiarán principalmente a los sectores empobrecidos de la población. En su segunda visita en menos de una semana a la capital del distrito de Beni, anegada por el desborde del río Mamoré, el presidente indígena dijo que compartía el dolor de las más de 7.000 familias trinitarias que debieron abandonar sus viviendas cubiertas por el agua desde hace más de dos semanas y anunció que utilizará parte de los ingresos petroleros del país en proyectos de reconstrucción.
Ayer se mantenía el estado de máxima alerta ante la posibilidad de que las aguas que cubren al menos 80.000 kilómetros cuadrados de la región rebasen el dique que protege el área central de la ciudad. Las aguas que cubren casi la mitad de la región de Beni, que llegan en gran medida de los valles y montañas del occidente del país, ya han superado en 5 mm la altura máxima histórica registrada en 1992, y llegaron a medio metro del nivel del dique. A este grave cuadro se suma la crisis sanitaria. Miles de personas pasan los días en medio de agua contaminada con sus propios desechos. Los casos de dengue y leptospirosis se multiplicaron, según informes médicos, y el mal drenaje ha hecho que se formen grandes lagunas, caldo de cultivo para la proliferación de mosquitos.
Compromisos
Los desplazados a los que visitó Morales proceden de los empobrecidos barrios ubicados fuera del enorme dique que protege al centro de Trinidad. En esta ciudad se han concentrado los servicios de emergencia desde fines del año pasado, atendiendo sin pausa diversos desbordes de ríos, derrumbes de carreteras y otros desastres causados por las lluvias que trajo el fenómeno climático "El Niño". Morales anunció la construcción de un nuevo dique para proteger a los barrios marginales, y 1.000 viviendas para las familias más necesitadas. Asimismo, prometió donar 40 tractores a los sindicatos campesinos de la región, como parte de la reforma agraria que impulsa el gobierno. (Reuter)
Ayer se mantenía el estado de máxima alerta ante la posibilidad de que las aguas que cubren al menos 80.000 kilómetros cuadrados de la región rebasen el dique que protege el área central de la ciudad. Las aguas que cubren casi la mitad de la región de Beni, que llegan en gran medida de los valles y montañas del occidente del país, ya han superado en 5 mm la altura máxima histórica registrada en 1992, y llegaron a medio metro del nivel del dique. A este grave cuadro se suma la crisis sanitaria. Miles de personas pasan los días en medio de agua contaminada con sus propios desechos. Los casos de dengue y leptospirosis se multiplicaron, según informes médicos, y el mal drenaje ha hecho que se formen grandes lagunas, caldo de cultivo para la proliferación de mosquitos.
Compromisos
Los desplazados a los que visitó Morales proceden de los empobrecidos barrios ubicados fuera del enorme dique que protege al centro de Trinidad. En esta ciudad se han concentrado los servicios de emergencia desde fines del año pasado, atendiendo sin pausa diversos desbordes de ríos, derrumbes de carreteras y otros desastres causados por las lluvias que trajo el fenómeno climático "El Niño". Morales anunció la construcción de un nuevo dique para proteger a los barrios marginales, y 1.000 viviendas para las familias más necesitadas. Asimismo, prometió donar 40 tractores a los sindicatos campesinos de la región, como parte de la reforma agraria que impulsa el gobierno. (Reuter)
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