28 Febrero 2007 Seguir en 
Un joven de 18 años que se encontraba detenido en la seccional 9a acusado de hurto, huyó por el ventiluz del calabozo donde se lo había alojado solo, por padecer una infección en la piel.
El prófugo, según consta en las actuaciones policiales, había sido trasladado al Caps de Villalonga (San Luis al 1.700) donde los médicos le diagnosticaron que padecía una enfermedad muy contagiosa.
Ante este panorama, la médica Gladys de la Peña solicitó que sea separado de inmediato de los otros nueve prisioneros que se encontraban en el calabozo.
Los policías decidieron alojarlo en una celda de la seccional que contaba con una puerta que se cerraba con un juego de esposas y un ventiluz de 20 centímetros de alto por 40 de ancho.
El acusado, según consta en las actuaciones policiales, aprovechó que el cabo Braulio Bienvenido Herrera se encontraba recibiendo una denuncia a una mujer para fugarse por la pequeña ventana de la celda.
Cuando el suboficial se dio cuenta de la fuga avisó de inmediato a sus compañeros , que iniciaron un operativo en la zona para recapturar al evadido. El esfuerzo, hasta ahora, fue vano.
La fiscal Adriana Reynoso Cuello, que está a cargo de la investigación, no dispuso que se tomaran medidas privativas de libertad en contra de Herrera, pero sí pidió que se realizara una serie de averiguaciones para tratar de confirmar la versión de cómo se produjo la fuga.
El detenido estaba imputado en una causa que investigaba el fiscal Carlos Sale.
El prófugo, según consta en las actuaciones policiales, había sido trasladado al Caps de Villalonga (San Luis al 1.700) donde los médicos le diagnosticaron que padecía una enfermedad muy contagiosa.
Ante este panorama, la médica Gladys de la Peña solicitó que sea separado de inmediato de los otros nueve prisioneros que se encontraban en el calabozo.
Los policías decidieron alojarlo en una celda de la seccional que contaba con una puerta que se cerraba con un juego de esposas y un ventiluz de 20 centímetros de alto por 40 de ancho.
El acusado, según consta en las actuaciones policiales, aprovechó que el cabo Braulio Bienvenido Herrera se encontraba recibiendo una denuncia a una mujer para fugarse por la pequeña ventana de la celda.
Cuando el suboficial se dio cuenta de la fuga avisó de inmediato a sus compañeros , que iniciaron un operativo en la zona para recapturar al evadido. El esfuerzo, hasta ahora, fue vano.
La fiscal Adriana Reynoso Cuello, que está a cargo de la investigación, no dispuso que se tomaran medidas privativas de libertad en contra de Herrera, pero sí pidió que se realizara una serie de averiguaciones para tratar de confirmar la versión de cómo se produjo la fuga.
El detenido estaba imputado en una causa que investigaba el fiscal Carlos Sale.







