27 Febrero 2007 Seguir en 
“Quiero que lo detengan cuanto antes. Anda suelto en el barrio y se burla de nosotros. Se ríe en nuestras caras”, aseguró Dolores Brito, la hermana de Julio Santillán, el joven que fue asesinado el domingo 18.
La mujer lideró una ruidosa manifestación ante Tribunales, de la que participaron familiares y allegados a la víctima, de 28 años. “Nunca cumplieron con la promesa de brindarme protección. El asesino de mi hermano camina cerca de mi casa y nos amenaza”, aseguró la joven.
El día que fue asesinado, el joven se encontraba con unos amigos bebiendo cerveza en la puerta de una vivienda de avenida Gobernador del Campo al 1.600. Por razones que aún no están claras, un tal “Choringa” le disparó en la nuca, lo que le causó la muerte de manera casi instantánea.
Al enterarse de lo ocurrido, la fiscal Adriana Reynoso Cuello ordenó la aprehensión de las personas que se encontraban con la víctima. Estas identificaron a “Choringa” como el autor del hecho, aunque aclararon que el móvil no había sido un robo. Luego de dar a conocer su versión de los hechos, recuperaron la libertad.
Britos denunció que tanto la Policía como la Justicia hicieron muy poco para encontrar al culpable. “Ellos me dicen que lo están buscando, pero no les creo, porque ‘Choringa’ anda caminando por la calle como si nada. Todo el mundo lo ve, menos las autoridades. Tengo mucho miedo que nos haga algo”, aseveró.
Por pedido de Reynoso Cuello, los investigadores realizaron varios allanamientos en busca del sospechoso y del arma con la que se cometió el crimen, pero fracasaron en su misión.
Gestiones
La fiscal se reunió ayer con los parientes de la víctima para explicarles personalmente el estado en el que se encuentra la causa. También le solicitó al jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, que disponga los hombres necesarios para custodiar la familia de Santillán.
“Choringa”, según confirmaron fuentes policiales, cuenta con antecedentes penales. Siempre de acuerdo con los dichos de los investigadores, se especializa en asaltos a remiseros y a choferes de ómnibus a los que ataca bajo efectos de la droga.
La mujer lideró una ruidosa manifestación ante Tribunales, de la que participaron familiares y allegados a la víctima, de 28 años. “Nunca cumplieron con la promesa de brindarme protección. El asesino de mi hermano camina cerca de mi casa y nos amenaza”, aseguró la joven.
El día que fue asesinado, el joven se encontraba con unos amigos bebiendo cerveza en la puerta de una vivienda de avenida Gobernador del Campo al 1.600. Por razones que aún no están claras, un tal “Choringa” le disparó en la nuca, lo que le causó la muerte de manera casi instantánea.
Al enterarse de lo ocurrido, la fiscal Adriana Reynoso Cuello ordenó la aprehensión de las personas que se encontraban con la víctima. Estas identificaron a “Choringa” como el autor del hecho, aunque aclararon que el móvil no había sido un robo. Luego de dar a conocer su versión de los hechos, recuperaron la libertad.
Britos denunció que tanto la Policía como la Justicia hicieron muy poco para encontrar al culpable. “Ellos me dicen que lo están buscando, pero no les creo, porque ‘Choringa’ anda caminando por la calle como si nada. Todo el mundo lo ve, menos las autoridades. Tengo mucho miedo que nos haga algo”, aseveró.
Por pedido de Reynoso Cuello, los investigadores realizaron varios allanamientos en busca del sospechoso y del arma con la que se cometió el crimen, pero fracasaron en su misión.
Gestiones
La fiscal se reunió ayer con los parientes de la víctima para explicarles personalmente el estado en el que se encuentra la causa. También le solicitó al jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, que disponga los hombres necesarios para custodiar la familia de Santillán.
“Choringa”, según confirmaron fuentes policiales, cuenta con antecedentes penales. Siempre de acuerdo con los dichos de los investigadores, se especializa en asaltos a remiseros y a choferes de ómnibus a los que ataca bajo efectos de la droga.







