Los escotes desafiaron el frío y el viento

Las estrellas desfilaron por la alfombra roja exhibiendo costosos vestidos y joyas. Dos candidatos mexicanos llevaron banderas de su país, y Helen Mirren, una del Reino Unido. Glamour y marcas.

PASARELA. Antes del ingresar al teatro, las celebridades se bajaron de sus limusinas, y fueron ovacionadas por sus fans y fotografiadas por centenares de papparazzis. REUTERS
PASARELA. Antes del ingresar al teatro, las celebridades se bajaron de sus limusinas, y fueron ovacionadas por sus fans y fotografiadas por centenares de papparazzis. REUTERS
26 Febrero 2007
HOLLYWOOD, EE.UU.- Los vestidos escotados y de telas finas desafiaron anoche temperaturas inferiores a los 14 grados y vientos fríos, en una California que traicionó su fama de estado dorado y obligó a todos aquellos que carecen de fama a llevar hasta bufandas.
Centenares de fanáticos se instalaron en una grada al costado de la alfombra roja, privilegio que ganaron hace seis meses en un sorteo que realizó la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas. Y mientras aplaudían a sus estrellas favoritas, cuatro helicópteros sobrevolaban el Teatro Kodak como parte del impresionante operativo de seguridad, que implicó además que fueran valladas varias cuadras a la redonda del edificio.
Una de las primeras en cruzar la alfombra fue la española Penélope Cruz, candidata al galardón a la mejor actriz por su papel en “Volver”, la última película de Pedro Almodóvar. “Estoy muy nerviosa (...). Para mí significa mucho esta candidatura”, dijo la actriz, impecablemente vestida con un traje color rosa de Versace y pendientes de Choppard, y añadió que hacía más importante su postulación la categoría de sus contrincantes y el hecho de que el director de la cinta sea un amigo suyo. La favorita para ese premio, la británica Helen Mirren, llegó sonriente y portando una bandera del Reino Unido.
Espectacular, Nicole Kidman desfiló de la mano de su amiga Naomi Watts; la pelirroja eligió un modelo rojo con cuello pero llevaba sus hombros al descubierto. Bronceadísimo pasó Leonardo DiCaprio, que a pesar de aspirar al Oscar al mejor actor por “Diamante de sangre”, se dedicó a exaltar las virtudes de Martin Scorsese, director del que se ha convertido en actor “fetiche”, y que aspira a los principales premios por “Los infiltrados”. Militante a favor de la conservación del medio ambiente, DiCaprio rechazó la tradicional limusina y llegó en un automóvil híbrido Toyota Prius.
Otras celebridades que se destacaron sobre la alfombra roja fueron Jennifer Lopez y su esposo, Marc Anthony; Cameron Diaz, que posó con un largo vestido blanco de Valentino Couture y unos pendientes de Cartier, pero con su pelo teñido de oscuro, y la siempre recordada Jodie Foster, vestida por Vera Wang (pidió que ganara Martin Scorsese), marca que también lució la británica Rachel Weisz.
La siempre deslumbrante, Catherine Deneuve usó un modelo de Jean-Paul Gaultier. “No puedo creer haber llegado hasta aquí”, aseguró por su parte Jennifer Hudson, una ex concursante de espacio “American Idol”, que aspira al Oscar a la Mejor Actriz Secundaria por su papel en “Dreamgirls”.
“Se está abriendo otro ángulo de la cultura hispana”, dijo, en referencia la gran presencia hispana en esta edición de los Oscar, Gustavo Santaolalla, que compite con el español Javier Navarrete.
Luciendo un traje de Hugo Boss, Santaolalla fue recibido por los actores mexicanos Gael García Bernal y Diego Luna, que fueron los encargados de presentar el premio al mejor cortometraje de documental. Por su parte, los mexicanos Guillermo Arriaga y Guillermo Navarro se presentaron a las puertas del teatro con banderas mexicanas.

Los primeros
Entre los primeros en llegar estuvieron dos auditores de la firma PriceWaterhouseCoopers que transportaban los sobres en cuyo interior estaban escritos los nombres de los ganadores. (AFP- Reuter- Especial)