24 Febrero 2007 Seguir en 
Pasan los días y la Justicia intenta reunir más pruebas para esclarecer el crimen de Ricardo "El Tuerto Richard" Flores, crimen que generó una escalada de violencia en el barrio Juan XXIII, más conocido como "La Bombilla".
Hasta el momento, la fiscal Adriana Reynoso Cuello (secretaría de Juan Carlos Lionti) les imputó el homicidio a los hermanos Néstor Adrián "Cococho" y Julio Cabrera, y a Miguel Alonso. Tomó esta decisión tras haber escuchado los testimonios de los familiares de la víctima, quienes identificaron a los agresores.
Sin embargo, en opinión de los defensores de los acusados, todavía no está todo dicho. Tomás Robert, que representa a los hermanos Cabrera, insistió en la inocencia de sus clientes y anunció que en las próximas horas la causa experimentará un inesperado giro. No se descarta que el profesional presente a un tal "Cacha", menor de edad, para que confiese ser el autor del homicidio. "Mis defendidos declararán la próxima semana y dirán todo lo que saben sobre este crimen. Quiero aclarar que hasta ahora no hay prueba de peso alguna en contra de ellos", advirtió.
Por su parte, Javier Lobo Aragón, defensor de Alonso, indicó que, por una confusión, el hombre al que representa se encuentra detenido. "Está claro que él no tuvo nada que ver en este crimen. Los testigos se confunden de nombre y por eso él quedó imputado. Pero hay sobradas pruebas para demostrar que él no participó", afirmó y anunció que en los próximos días presentará una lista con nombres de testigos que podrán confirmar que Alonso estaba en otro lugar cuando se cometió el crimen.
Familia preocupada
Los familiares de Alonso insisten también en que él no está involucrado en el homicidio. "El no tiene nada que ver. Lo implicaron porque tiene el mismo nombre que un menor que podría haber participado en el crimen", señaló Jessica Córdoba, pareja del imputado y aclaró que su concubino, a pesar de que es medio hermano de los otros detenidos, no tiene ningún tipo de relación con ellos. "Ni siquiera charlamos con ellos. El está detenido injustamente; se había quedado en la casa el día que se cometió el crimen", agregó.
Hasta el momento, la fiscal Adriana Reynoso Cuello (secretaría de Juan Carlos Lionti) les imputó el homicidio a los hermanos Néstor Adrián "Cococho" y Julio Cabrera, y a Miguel Alonso. Tomó esta decisión tras haber escuchado los testimonios de los familiares de la víctima, quienes identificaron a los agresores.
Sin embargo, en opinión de los defensores de los acusados, todavía no está todo dicho. Tomás Robert, que representa a los hermanos Cabrera, insistió en la inocencia de sus clientes y anunció que en las próximas horas la causa experimentará un inesperado giro. No se descarta que el profesional presente a un tal "Cacha", menor de edad, para que confiese ser el autor del homicidio. "Mis defendidos declararán la próxima semana y dirán todo lo que saben sobre este crimen. Quiero aclarar que hasta ahora no hay prueba de peso alguna en contra de ellos", advirtió.
Por su parte, Javier Lobo Aragón, defensor de Alonso, indicó que, por una confusión, el hombre al que representa se encuentra detenido. "Está claro que él no tuvo nada que ver en este crimen. Los testigos se confunden de nombre y por eso él quedó imputado. Pero hay sobradas pruebas para demostrar que él no participó", afirmó y anunció que en los próximos días presentará una lista con nombres de testigos que podrán confirmar que Alonso estaba en otro lugar cuando se cometió el crimen.
Familia preocupada
Los familiares de Alonso insisten también en que él no está involucrado en el homicidio. "El no tiene nada que ver. Lo implicaron porque tiene el mismo nombre que un menor que podría haber participado en el crimen", señaló Jessica Córdoba, pareja del imputado y aclaró que su concubino, a pesar de que es medio hermano de los otros detenidos, no tiene ningún tipo de relación con ellos. "Ni siquiera charlamos con ellos. El está detenido injustamente; se había quedado en la casa el día que se cometió el crimen", agregó.







