Hallaron sin vida a la contadora que estaba desaparecida

Liliana del Valle Cruz, de 52 años, la mujer que desapareció el martes misteriosamente, abandonado su auto con las llaves puestas en la Terminal de Omnibus, fue encontrada esta tarde por la Policía en una farmacia de avenida Avellaneda y Honduras. Fue degollada y hay tres detenidos.

El hallazgo del cuerpo descxuartizado conmocionó al vecindario. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
El hallazgo del cuerpo descxuartizado conmocionó al vecindario. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
08 Febrero 2007
Había sido un misterio cerrado que no dejó aberturas para casi ninguna hipótesis. Liliana del Valle Cruz había dejado su auto mal estacionado, el martes a la tarde, en la cochera de la Terminal de Omnibus. Con las ventanillas bajadas y las llaves puestas.

Se pensó que había viajado a Buenos Aires con urgencia o que, como estaba demasiado medicada, había perdido la noción de sus actos y estaba perdida deambulando sin rumbo. Ambas eran pistas falsas sembradas por la ahora sospechosa del crimen (Ver "La sospechosa habría sembrado las pistas falsas").

Hoy el cuerpo de esta contadora de 52 años fue hallado sin vida por la Policía, a las 17.30, en una farmacia de avenida Avellaneda y Honduras, en esta capital, precisamente a pocas cuadras de la estación central de colectivos. Fue degollada con violencia, según las primeras pericias oculares (ver "El cuerpo estaba en un placard").

Por este crimen fue detenida una mujer y sus dos hijos. Justamente, habría sido uno de los dos hijos de la principal sospechosa quien dio aviso a las autoridades, luego de haber descubierto el cadáver de Cruz en la farmacia propiedad de su madre.