08 Febrero 2007 Seguir en 
Córdoba.- El pintor y albañil Gastón Zárate, indicado por la familia de Nora Dalmasso como el autor de su crimen en la elegante vivienda que habitaba en barrio Villa Golf de la ciudad cordobesa de Río Cuarto, aseguró hoy no tener "nada que ver".
El joven, de 27 años, interpretó que lo incriminan porque llegó el día de la reconstrucción del crimen, cometido a fines de noviembre del año pasado, y "no tienen a quién acusar", y culpó a tres policías de haberlo presionado para confesar el hecho.
"Han armado todo para incriminarme, pero yo le he dicho a la Policía que soy inocente y que me hagan los estudios que quieran", dijo en diálogo con radio Universidad de Córdoba.
Tras reconocer que realizaba trabajos de pintura en la casa de la víctima, Zárate admitió haber conversado "un montón de veces" con Nora Dalmasso, pues "ella me mandaba a hacer algunos retoques; era una excelente persona, una señora tranquila" y consideró que "la han hecho quedar mal en todos lados".
Admitió haberse sorprendido por lo sucedido y opinó: "Todos los que trabajábamos allí pensamos que había sido alguno que andaba con ella o que le tenía bronca; pero nunca pensé que nos iban a culpar a nosotros y menos a mí".
"Los que armaron todo esto fueron los tres policías de Córdoba que antes de ayer me llevaron acá a cuatro cuadras cuando en realidad yo pensaba que me iban a llevar a la seccional (de Policía) como corresponde y me dijeron que mi amigo Carrizo la había matado" explicó.
Según le dijeron los efectivos, su amigo le había "dado el celular (de la víctima) para venderlo, pero yo les dije que me querían sacar de mentira verdad y les dije que mi amigo no fue y que no me dio nunca nada, pues el celular que tenía días antes era de mi hermana".
"Era un Samsung y yo estuve haciendo algunas bromas, pero ellos quisieron agrandar todo y me quisieron hacer decir que el celular que tenía yo era un V3 (Motorola) y que había tirado el chip, cuando en realidad el día martes yo había encontrado al lado de mi casa el celular viejo de mi hermana", contó.
Zárate le dijo a su hermana: "Quedátelo vos y sacale el chip, agarré yo el chip y lo tiré al baño y le dije que después se comprara uno nuevo, que cuesta dos pesos, y te lo agarrás para vos, pero me remordió la conciencia y le dije que lo que estábamos haciendo estaba mal, dejáselo". "Pero la policía armó todo como si yo ese día le hubiera llevado el celular de Nora Dalmasso y que como me había enterado (de las sospechas en su contra) había tirado el chip al baño", agregó Zárate.
Reiteró que los tres policías insistieron en culparlo y que él les solicitó que le hicieran un exámen de ADN, pues dijo que va "con la verdad a todos lados" y que no tiene "drama en acceder a los exámenes o estudios que la justicia considere pertinente".
"Ellos me quieren culpar, no tiene sentido, porque se ve que no tienen a nadie y yo lo único que quiero es ir a trabajar y hacer mi vida normal", expresó el joven pintor y albañil. (Télam)
El joven, de 27 años, interpretó que lo incriminan porque llegó el día de la reconstrucción del crimen, cometido a fines de noviembre del año pasado, y "no tienen a quién acusar", y culpó a tres policías de haberlo presionado para confesar el hecho.
"Han armado todo para incriminarme, pero yo le he dicho a la Policía que soy inocente y que me hagan los estudios que quieran", dijo en diálogo con radio Universidad de Córdoba.
Tras reconocer que realizaba trabajos de pintura en la casa de la víctima, Zárate admitió haber conversado "un montón de veces" con Nora Dalmasso, pues "ella me mandaba a hacer algunos retoques; era una excelente persona, una señora tranquila" y consideró que "la han hecho quedar mal en todos lados".
Admitió haberse sorprendido por lo sucedido y opinó: "Todos los que trabajábamos allí pensamos que había sido alguno que andaba con ella o que le tenía bronca; pero nunca pensé que nos iban a culpar a nosotros y menos a mí".
"Los que armaron todo esto fueron los tres policías de Córdoba que antes de ayer me llevaron acá a cuatro cuadras cuando en realidad yo pensaba que me iban a llevar a la seccional (de Policía) como corresponde y me dijeron que mi amigo Carrizo la había matado" explicó.
Según le dijeron los efectivos, su amigo le había "dado el celular (de la víctima) para venderlo, pero yo les dije que me querían sacar de mentira verdad y les dije que mi amigo no fue y que no me dio nunca nada, pues el celular que tenía días antes era de mi hermana".
"Era un Samsung y yo estuve haciendo algunas bromas, pero ellos quisieron agrandar todo y me quisieron hacer decir que el celular que tenía yo era un V3 (Motorola) y que había tirado el chip, cuando en realidad el día martes yo había encontrado al lado de mi casa el celular viejo de mi hermana", contó.
Zárate le dijo a su hermana: "Quedátelo vos y sacale el chip, agarré yo el chip y lo tiré al baño y le dije que después se comprara uno nuevo, que cuesta dos pesos, y te lo agarrás para vos, pero me remordió la conciencia y le dije que lo que estábamos haciendo estaba mal, dejáselo". "Pero la policía armó todo como si yo ese día le hubiera llevado el celular de Nora Dalmasso y que como me había enterado (de las sospechas en su contra) había tirado el chip al baño", agregó Zárate.
Reiteró que los tres policías insistieron en culparlo y que él les solicitó que le hicieran un exámen de ADN, pues dijo que va "con la verdad a todos lados" y que no tiene "drama en acceder a los exámenes o estudios que la justicia considere pertinente".
"Ellos me quieren culpar, no tiene sentido, porque se ve que no tienen a nadie y yo lo único que quiero es ir a trabajar y hacer mi vida normal", expresó el joven pintor y albañil. (Télam)
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