07 Febrero 2007 Seguir en 
Washington.- En julio del año pasado, Lisa Nowak, de 43 años, se había ganado el corazón de los estadounidenses. Su sonrisa estelar se destacaba de entre los tripulantes que entonces viajaron a la Estación Espacial Internacional (EEI). Ingeniera de vuelo, casada, con tres hijos, podía haber sido la primera mujer que pisa la Luna.
Pero un triángulo amoroso con el astronauta William Oefelein, dos años menor que ella, y una supuesta rival a la estuvo a punto de secuestrar, la dejó fuera de órbita y en manos de la Justicia. Su arresto se produjo el lunes en el aeropuerto de Orlando (Florida). La ficha policial muestra a una mujer de mirada perdida, con el pelo revuelto y profundas arrugas en la frente, y a aquella que resplandecía al volver a Tierra desde la EEI. La historia parece increíble. Nowak se lanzó a la carretera con su coche desde Houston (Texas) y recorrió 1.500 kilómetros hasta Orlando para interceptar a su rival. Incluso se puso pañales para no tener que hacer paradas durante su viaje, como los que usó durante sus casi 13 días en el espacio. Disimulaba su rostro con una peluca. Llevaba una pistola de aire comprimido, un cuchillo y guantes de látex. Mientras viajaba, “la otra”, Colleen Shipman, volaba en avión de Houston a Orlando.
En el estacionamiento
Shipman, que trabaja en Cabo Cañaveral, declaró que le llamó la atención la actitud extraña de una mujer que iba con ella en el ómnibus de traslado interno del aeropuerto. Luego, cuando se aprestaba a salir del estacionamiento en su propio coche, la mujer, que no era otra que Nowak, se le acercó para pedirle ayuda o que la llevara a algún sitio. “Si necesitas ayuda, te enviaré a alguien”, le dijo. Nowak hizo como si no entendiera y comenzó a llorar. Shipman bajó entonces la ventanilla para consolarla. Fue su error. Nowak le roció la cara con un spray de mostaza. Aturdida, Shipman aceleró para salir del estacionamiento y pidió auxilio. Nowak, que en la EEI despertaba todos los días con la canción de los Beatles “Good day sunshine” reconoce haber tenido una relación romántica con Oefelein, el piloto del “Discovery” que voló en diciembre a la EEI. Ahora afronta cargos por intento de secuestro. El juez Mike Murphy le impuso una fianza de U$S 15.500 y ordenó que lleve un dispositivo de rastreo satelital para que las autoridades monitoreen sus movimientos. (DPA)
Pero un triángulo amoroso con el astronauta William Oefelein, dos años menor que ella, y una supuesta rival a la estuvo a punto de secuestrar, la dejó fuera de órbita y en manos de la Justicia. Su arresto se produjo el lunes en el aeropuerto de Orlando (Florida). La ficha policial muestra a una mujer de mirada perdida, con el pelo revuelto y profundas arrugas en la frente, y a aquella que resplandecía al volver a Tierra desde la EEI. La historia parece increíble. Nowak se lanzó a la carretera con su coche desde Houston (Texas) y recorrió 1.500 kilómetros hasta Orlando para interceptar a su rival. Incluso se puso pañales para no tener que hacer paradas durante su viaje, como los que usó durante sus casi 13 días en el espacio. Disimulaba su rostro con una peluca. Llevaba una pistola de aire comprimido, un cuchillo y guantes de látex. Mientras viajaba, “la otra”, Colleen Shipman, volaba en avión de Houston a Orlando.
En el estacionamiento
Shipman, que trabaja en Cabo Cañaveral, declaró que le llamó la atención la actitud extraña de una mujer que iba con ella en el ómnibus de traslado interno del aeropuerto. Luego, cuando se aprestaba a salir del estacionamiento en su propio coche, la mujer, que no era otra que Nowak, se le acercó para pedirle ayuda o que la llevara a algún sitio. “Si necesitas ayuda, te enviaré a alguien”, le dijo. Nowak hizo como si no entendiera y comenzó a llorar. Shipman bajó entonces la ventanilla para consolarla. Fue su error. Nowak le roció la cara con un spray de mostaza. Aturdida, Shipman aceleró para salir del estacionamiento y pidió auxilio. Nowak, que en la EEI despertaba todos los días con la canción de los Beatles “Good day sunshine” reconoce haber tenido una relación romántica con Oefelein, el piloto del “Discovery” que voló en diciembre a la EEI. Ahora afronta cargos por intento de secuestro. El juez Mike Murphy le impuso una fianza de U$S 15.500 y ordenó que lleve un dispositivo de rastreo satelital para que las autoridades monitoreen sus movimientos. (DPA)







