Secuestraron en Bagdad a un diplomático iraní

Responsabilizan a Estados Unidos por el hecho, al cuál calificaron de terrorista. El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, arremete contra los países vecinos.

EL PREMIER. Al Maliki culpa a  otros por la falta de seguridad. REUTERS
EL PREMIER. Al Maliki culpa a otros por la falta de seguridad. REUTERS
07 Febrero 2007
BAGDAD.- Irán responsabilizó a Estados Unidos por el secuestro en Bagdad de un diplomático iraní,  hecho que calificó de acto terrorista. Jalal Shargui, secretario de la embajada de Teherán, fue secuestrado ayer por desconocidos que vestían uniformes militares iraquíes en momentos en que circulaba por una zona céntrica de la capital habitada mayoritariamente por chiítas y cristianos.
“Irán hace responsable a las fuerzas estadounidenses en Irak de la seguridad y la vida del diplomático iraní”, dijo un vocero del gobierno en Teherán.
Sin embargo, tanto el gobierno iraquí como el Pentágono negaron que en el hecho hayan intervenido tropas regulares iraquíes o de las fuerzas de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos, que invadió Irak en marzo de 2003.
Este es el segundo caso de secuestro de diplomáticos iraníes en Irak en lo que va del año. Washington ha venido acusando a Teherán de prestar apoyo estratégico y militar a las milicias de la resistencia chiíta en Irak. El propio primer ministro iraquí, el chiíta Nuri al Maliki, tomó ayer posición en esta línea al afirmar que Siria e Irán apoyan a la insurgencia iraquí.
 
Cortina de humo
Según observadores, el incidente con el diplomático iraní y las denuncias de Al Maliki contra los gobiernos vecinos podría ser un intento por ocultar la incapacidad de Bagdad para contener la virtual guerra civil entre chiítas y sunnitas iraquíes, como también la actividad de la insurgencia contra las fuerzas iraquíes y de ocupación extranjeras. Un operativo militar de gran magnitud para restaurar la seguridad en Bagdad todavía no ha sido puesto en marcha, pese a que Al Maliki lo prometió para enero.

“Fuego amigo”
En otro orden, la revelación de que en 2003, poco después de la invasión, un soldado británico murió en un ataque por error de un avión estadounidense, causó conmoción en el Reino Unido.
El hecho había sido mantenido en secreto por el Pentágono, pero un video difundido el lunes por la BBC puso en evidencia el hecho que hasta ahora fue mantenido en secreto por el Pentágono. En la cinta, grabada desde la cabina del avión, se oye un diálogo de los pilotos estadounidenses durante el bombardeo contra un objetivo, y su reacción al darse cuenta de que habían atacado un convoy británico. “¡Maldición! Iremos a la cárcel”, se oye decir a uno de ellos. Londres pidió el video a Washington para iniciar una investigación judicial. (Reuter-Télam-Especial)













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