Siempre en domingo

Análisis. Por Jorge Figueroa - Redacción LA GACETA.

07 Febrero 2007
Funciona ya como una convención internacional que los museos y centros culturales estén abiertos al público los domingos, y que mantengan sus puertas cerradas los lunes. Y no se trata de una casualidad: se sabe que el primer día de la semana es de total inactividad, día de descanso tradicional, y que, por eso mismo, es la jornada especial para los entretenimientos. Así como se concurre a las salas de cine y de teatro, también se visitan las exposiciones; incluso, en algunas instituciones donde se cobra el ingreso -por aquello de la ley de la demanda y de la oferta- los domingos las entradas cuestan más. Parece que es menester recordarles a los funcionarios estas elementales costumbres de las personas, en Tucumán o en Amsterdam, cuando por falta de personal o por otro motivo, no abren las puertas del museo, precisamente ese día. Y este caso es más grave aún, ya que, paralelamente, se publicita una exposición en el paquete turístico. Cuando a las autoridades se les pregunta por qué eligen una muestra del patrimonio artístico para exponer en las vacaciones (tanto estivales como invernales) se responde: “para que los turistas puedan conocer qué arte se realiza en la provincia y qué obras tiene el museo”. Se trata de un gran contrasentido, como puede apreciarse. Ahora se anunció la instalación de aire acondicionado en el Timoteo Navarro, pero también debería pensarse en la falta de personal.















Tamaño texto
Comentarios