06 Febrero 2007 Seguir en 
VIENA.- Irán instaló dos cascadas de 164 centrífugas cada una en su planta nuclear subterránea, con lo cual estableció una base para enriquecimiento de uranio a gran escala y subió las apuestas en su disputa con Occidente. Las cascadas serán probadas sin carga de alimentación de uranio; si el ensayo resulta exitoso, se agregará el material combustible. Las 328 centrífugas serán la vanguardia de la serie de 3.000 que se planea instalar en el vasto complejo subterráneo, que está cercado y defendido por armas antiaéreas en el centro del desierto iraní.
La pulseada
La república islámica, cuarta productora mundial de petróleo, ha dicho que sólo quiere energía con fines civiles a partir del enriquecimiento de uranio. No obstante, el funcionamiento de las cascadas agudizará dramáticamente la confrontación con las potencias occidentales que presionan por sanciones de la ONU contra Teherán. Estados Unidos sostiene que el verdadero objetivo iraní es ensamblar bombas atómicas.
La instalación de las primeras dos cascadas será la esencia del anuncio de un progreso nuclear significativo que hará el presidente, Mahmud Ahmadinejad, el 11, en el aniversario de la revolución islámica de 1979. Irán planea instalar un total de 54.000 centrífugas en su planta de Natanz, a la vista de los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). (Reuter)
La pulseada
La república islámica, cuarta productora mundial de petróleo, ha dicho que sólo quiere energía con fines civiles a partir del enriquecimiento de uranio. No obstante, el funcionamiento de las cascadas agudizará dramáticamente la confrontación con las potencias occidentales que presionan por sanciones de la ONU contra Teherán. Estados Unidos sostiene que el verdadero objetivo iraní es ensamblar bombas atómicas.
La instalación de las primeras dos cascadas será la esencia del anuncio de un progreso nuclear significativo que hará el presidente, Mahmud Ahmadinejad, el 11, en el aniversario de la revolución islámica de 1979. Irán planea instalar un total de 54.000 centrífugas en su planta de Natanz, a la vista de los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). (Reuter)







