La plaza vivió una fiesta al ritmo de la salsa y el reggae

Más de 1.200 personas se apretaron ante las escalinatas de la Casa de Gobierno para escuchar a Mano e Mono y Sr. Valdez. "Me gusta que se organicen estas cosas en Tucumán", dijo un asistente .

PURO RITMO. Sr. Valdez fue muy aplaudido al final del espectáculo.   LA GACETA / FRANCO VERA
PURO RITMO. Sr. Valdez fue muy aplaudido al final del espectáculo. LA GACETA / FRANCO VERA
06 Febrero 2007
Todos pasaron un feliz domingo. Los jóvenes, los turistas e, incluso, familias enteras bailaron en la plaza Independencia, al ritmo de la música caribeña, la salsa y el reggae de Mano e Mono y de Sr. Valdez.
La fiesta congregó a más de 1.200 personas, que se concentraron frente de la explanada de la Casa de Gobierno. Allí, la Secretaría de Cultura montó el escenario por donde ya desfilaron varios grupos musicales durante enero, en el marco del ciclo "Verano con Cultura 2007".
La noche del domingo fue benevolente. Todo contribuyó a que el encuentro se convirtiera en una fiesta: no hizo mucho calor ni tampoco llovió. Los espectadores que aprovecharon el buen tiempo para salir y ver el show formaron un grupo heterogéneo: padres con sus hijos, grupos de jóvenes con remeras de bandas de rock, chicas muy producidas y abuelos con sus nietos. Hubo de todo. "Vinimos con mi mujer a pasear y nos quedamos. Me gusta esta música que es bien latinoamericana", dijo Emilio Rodríguez mientras en el escenario tocaba Mano e Mono.
Alicia Córdoba llevó una silla plegable y se instaló en la vereda, justo frente al escenario. Al lado estaba su hija, que también había llevado un asiento, y su nieto se sumó al grupo, aunque en vez de mirar sentado, correteaba por la calle. "Vine temprano; a pesar de mi edad me encanta esta música", concluyó, jovial, la mujer de 63 años.

Turistas divertidos
Marianela Fortunato, de 23 años, llegó desde Buenos Aires el mismo día del recital. "Me gustó mucho Mano e Mono; me pareció una banda muy divertida", dijo mientras la banda terminaba de tocar su último tema. Después de que Mano e Mono terminó de brindar un repertorio lleno de música festiva y popular, que hizo bailar a grandes y chicos, llegó el turno de Sr. Valdez, cuyos integrantes subieron vestidos de negro.
"Estaba amargado por la derrota del "santo" y vine a ver a los ?Valdez?, que me gusta mucho. A Mano e Mono es la primera vez que lo veo, y me pareció que tienen mucha fiesta", dijo, de buen humor, Javier Herrera, de 22 años.
Alberto Conte, que había salido a dar una vuelta con sus dos hijos y su mujer, aprovechó para ver el espectáculo. "Me gusta que el Gobierno haga estas cosas, aunque si hubiesen dado más difusión habría venido más gente", comentó mientras bailaba un poco con un niño sobre los hombros.
Cerca de las 23.30, y luego de hacer temas del primer disco, y del segundo ("Hable ahora o calle para siempre"), con un cambio de vestuario en el intermedio, los integrantes de Sr. Valdez se despidieron, ya con ropas verdes, rojas y amarillas, que sumaron más alegría al ska que tocaron. El público los despidió con aplausos. A la medianoche, la plaza Independencia ya había recuperado su habitual parsimonia dominguera.








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