Duhalde sigue transitando caminos cruzados

A nueve meses de su asunción, el gobierno sigue sin generar políticas claras y darle contenido a su mandato.

03 Octubre 2002
Por Zulma Richart
BUENOS AIRES.- A nueve meses de su asunción, el gobierno de Eduardo Duhalde, lejos de parir nuevas reglas de juego para darle contenido al sistema democrático, sigue transitando por caminos cruzados. Los escenarios no queridos por el oficialismo son la falta de resolución sobre el juicio político a la Corte Suprema, otra vuelta de tuerca a las negociaciones con el FMI, las supuestas coimas en el Senado y el recrudecimiento de la interna peronista.
Las expectativas están puestas en los focos de conflicto que se mantienen abiertos en la administración de transición. La realidad es tan contundente que a dos años de la renuncia de Carlos "Chacho" Alvarez a la vicepresidencia del gobierno aliancista, por las supuestas coimas en el Senado para la aprobación de la Reforma Laboral, la Cámara Alta (renovada el 14 de octubre pasado) es sospechada nuevamente por causas similares, pero con el sector bancario.
El resto de la dirigencia no pasa por mejores momentos: el radicalismo está en plena etapa de desintegración; los partidos de la izquierda no logran hablar un idioma común; en la Iglesia la imposibilidad de lograr el consenso y la renuncia de uno de sus arzobispos por supuestos abusos a seminaristas, tampoco quedó afuera de las críticas que se profundizaron en el sindicalismo y siguen fracturando al peronismo.
La mejor definición de lo que padece el país con aspiraciones de primer mundo es el manto de sospecha que atraviesa de punta a punta los pilares del sistema democrático. La Justicia es cuestionada día a día por lo que hace o por lo que deja de hacer; el mejor ejemplo es la Corte Suprema de Justicia (denominada la Corte de los Milagros porque se mimetiza con los gobiernos de turno); un Ejecutivo que pelea por sacarse de encima el mote de "debilidad" y una eterna e histórica discusión entre la ideología y la globalización de los poderosos.
La pulseada, entre estos dos poderes, se centra en las resoluciones que podría adoptar el máximo tribunal si su enjuiciamiento no es archivado y salvado su honor. La pesificación, el corralito y la legitimidad del gobierno de Duhalde, entre otras cuestiones. Para completar el complejo escenario, además de la reticencia de la Cámara de Diputados de paralizar el juicio a la Corte, el Senado pulsea con el sector financiero por presuntas coimas de banqueros a legisladores para dejar sin efecto una ley que beneficia al personal bancario.Sacuden a Menem
Los golpes sacudieron también a Carlos Menem, quien no se pudo reponer de las declaraciones del representante diplomático para América Latina de Estados Unidos, Otto Reich, quien señaló al ex presidente en una nómina de gobiernos corruptos.
En el medio, la alquimia electoral. Muchos tejen alternativas de fórmulas presidenciales que pasan por el retorno de Carlos Reutemann especulando con el acompañamiento de Ricardo López Murphy. Esta lucha de poderes por la supervivencia sólo se arregla con más democracia, pero no formal sino participativa. (DyN)

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