03 Octubre 2002 Seguir en 
Es evidente que alguien tiene que dirigir el tránsito en San Miguel de Tucumán. En la actualidad, a causa del interminable conflicto municipal, el flujo de vehículos, si siempre fue complicado y carente de orden, ya se ha convertido en algo caótico en el casco céntrico.
Los peatones tienen que soportar largas esperas hasta que algún compasivo conductor resuelve detener su automotor y darles paso, en las esquinas no semaforizadas. Muchos transeúntes, cansados de aguardar al rayo del sol, en un momento dado se arriesgan temerariamente a cruzar la calzada entre un vehículo y otro en movimiento. No sería de extrañar que alguno terminara arrollado.
Por otro lado, si en épocas normales el control del estacionamiento prohibido ha sido tenue y deficiente, su desaparición total determina que cualquier conductor coloque su unidad en el lugar que le dicte su capricho. Hay puntos, como la esquina Mendoza y Junín, donde los remises bloquean completamente la bocacalle. Nos parece que, hasta tanto regresen los varitas , se debería disponer personal policial que los reemplace en las esquinas del centro, para poner algo de orden en esta inadmisible situación.
Los peatones tienen que soportar largas esperas hasta que algún compasivo conductor resuelve detener su automotor y darles paso, en las esquinas no semaforizadas. Muchos transeúntes, cansados de aguardar al rayo del sol, en un momento dado se arriesgan temerariamente a cruzar la calzada entre un vehículo y otro en movimiento. No sería de extrañar que alguno terminara arrollado.
Por otro lado, si en épocas normales el control del estacionamiento prohibido ha sido tenue y deficiente, su desaparición total determina que cualquier conductor coloque su unidad en el lugar que le dicte su capricho. Hay puntos, como la esquina Mendoza y Junín, donde los remises bloquean completamente la bocacalle. Nos parece que, hasta tanto regresen los varitas , se debería disponer personal policial que los reemplace en las esquinas del centro, para poner algo de orden en esta inadmisible situación.






