El precorso convocó a una multitud. Alrededor de 5.000 personas, estimó una fuente de la municipalidad de Aguilares. Más o menos gente, sólo es un detalle. Lo importante fue la gran presencia de público, el colorido y la alegría de los niños. En realidad el corso infantil fue un banco de pruebas para ajustar el sonido, la iluminación y todo lo que necesita el corso de los grandes, que comenzó a desarrollarse anoche en la ciudad de las diagonales del sur tucumano.
Hace 33 años que los corsos de Aguilares le imprimen un sello de alegría al carnaval de la provincia. El jueves último los chicos disfrutaron al máximo. Lucieron los más variados disfraces, que diseñaron y confeccionaron sus padres. La municipalidad de Aguilares sorteó juguetes. Los chicos también se contornearon a través de los 600 metros de la avenida Mitre, en la parte oeste del microcentro aguilarense, donde funciona el corsódromo. Anoche se habilitaron dos tribunas más, cedidas por el municipio de Graneros y que se agregan a las otras cuatro que ya estaban. Es por ello que esperan una concurrencia de 10.000 personas por noche. La diversión y el colorido del corso continuará mañana y los días 2, 3, 9 y 10 de febrero.
"Está todo preparado para que el visitante se sienta como en su casa", dijo a LA GACETA Luis Romero, uno de los animadores del corso. Más de diez ranchos expenderán comidas y las comparsas Carumbe do Soul, Berimbao, Tani-Tani, Araza-Tuba, Extasis, Bahia y Jupenac, de Aguilares; Nacunday, de Santa Ana y Al Shaddai, Isis, Sol Naciente y Lluvia de Estrellas de San Miguel de Tucumán, y Los Phuelches con Los Auténticos Caporales de Salta desfilarán este año.