La humita gigante de don Modesto será la atracción de la fiesta

El cocinero más conocido de la primera villa turística de la provincia preparará su manjar en un quincho ubicado en la plaza Leocadio Paz.

LA PELADA. Las chalas de los choclos para humita deben sacarse a la mañana. LA GACETA & FRANCO VERA LA PELADA. Las chalas de los choclos para humita deben sacarse a la mañana. LA GACETA & FRANCO VERA
27 Enero 2007
“Tendrá 35 centímetros de largo, 25 centímetros de ancho y 8 centímetros de espesor”, detalló Modesto Mamaní, de 66 años, cuando describió la humita gigante que planea preparar para la Fiesta de la Humita, que empieza esta noche en San Pedro de Colalao.
“Tengo ganas de hacer algo así desde hace cinco años, pero no se daba el momento. Ahora aporto mi idea como un atractivo más para la fiesta”, dijo Mamaní, dueño de dos locales, cuya especialidad son las humitas. Su madre, Julia, le enseñó a prepararlas: choclo, zapallo, cebolla, queso, pimienta y pimentón se transforman en sus manos en un manjar delicioso.  “Ella falleció a los 102 años y hasta entonces seguía cocinando. No quería que nadie la ayudara e insistía en que todavía era capaz -recordó Mamaní-. También hacía empanadas, y sola se encargaba de todo el proceso: pillaba la gallina, le torcía el cogote y la preparaba. Después se comía hasta 7 empanadas”.
Contó que él empezó siendo mozo. “Después me fui perfeccionando, alquilé un local y así fui avanzando hasta que me pude comprar un local propio”, añadió. Ahora es propietario de dos -Rancho El Cardón y de El Buen Sabor-; pero los nombres de los locales no importan: la gente simplemente dice “vamos a Modesto” cuando quiere disfrutar de sus humitas y de sus empanadas. “Soy muy conocido acá”, aseguró.
En cuanto a su nombre, contó que es tradicional de la zona, y que muchas veces le dijeron, en broma, “¡qué modesto que sos vos!”. “Yo soy una persona muy respetuosa. Soy muy modesto, así que no le ha errado mi padre al ponerme ese nombre”, dijo sonriendo.
Para la Fiesta de la Humita está construyendo un quincho tradicional, según lo definió, para vender ahí su especialidad. “Va a estar construido con madera de aliso y va a tener techo de paja y caña. Va a ser una vista linda”, comentó.
Afuera del local, un grupo pelaba choclos bajo una parra, donde se refugiaba del calor. “Hay que pelarlos a la mañana para que la humita tenga el sabor tradicional. Si se los pela a la noche, el rocío hace que se pierda el sabor”, explicó.
Las humitas de Modesto tiene una particularidad: son atadas con la misma chala y no se usa piolín. “Hay que presentarle lo mejor al turista, porque de él vivimos: hay que atenderlo con la mejor calidad y cuidando el precio”, señaló.


Secretos de cocina  - El sabor regional

PREPARACION: Mamaní recomienda el choclo de la variedad “ocho líneas”, porque es el tradicional. También aconseja pelarlo de mañana y raspar los granos con un cuchillo. Después se deben colocar los granos en la licuadora. “Ahí hay que entreverarlos con un buen zapallo y cebolla”, contó Mamaní. Luego hay que agregar pimiento y pimentón. “El queso también es muy importante; si es posible, debe ser hecho con leche pura. Se mezcla todo, se arma la humita y está lista para cocerla”, dijo Mamaní.

CONSEJOS: “Para que la humita tenga buen sabor, todos los ingredientes deben ser de buena calidad. No importa el precio”, expresó Mamaní y destacó la importancia de un buen picante. “A los granos de pimienta los muelo yo”, contó y adelantó que a su humita gigante le incorporará ají en vaina.

ANTES se preparaba la humita usando una piedra para “picanear” el preparado y un mortero. Mamaní también contó que este método se perdió y que ya nadie hace humitas con estos elementos.

PRECIOS: en sus locales, la humita en chala cuesta $ 1. 50, y en olla, $ 4. Según contó, esta última es la más pedida por los turistas.