Señales de confianza

La apertura parcial del "corralón" no generó ningún tipo de tumulto ni retiro masivo de dinero.

02 Octubre 2002
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- La primera devolución normalizadora de los depósitos del corralón -que se adelantó al lunes por dos bancos y se generalizó ayer- no sólo obligará a revisar pronósticos agoreros respecto del comportamiento de los ahorristas con la banca, sino que permite observar que el tema ha dejado de tener políticamente el significado decisorio de un tiempo atrás. Los analistas bancarios estaban en lo cierto cuando aseguraban que no habría tumultos en las ventanillas financieras y que la mayoría de los depositantes cambiaría de operatoria, pero sin retirarse del sistema. No sólo han valido para ello los elevados intereses -entre 30 y 40% anual- por plazos fijos libres, o el temor de andar con plata encima y en una ola de inseguridad, sino fundamentalmente está el hecho de que la gente comienza a recuperar su confianza en el sistema, por más que le haya causado tan malos ratos. Por lo pronto, y de ello no cabe duda alguna, la tranquilidad evidenciada testimonia que esa confianza es muy superior a la que demuestran los precandidatos presidenciales con los pobres porcentajes de las encuestas. Por añadidura, esta serenidad se produce a pesar del marco de incertidumbre del acuerdo con el FMI y los vaticinios catastróficos que hasta el fin de semana último acompañaron al tema de otro default terminal.

Lavagna, mejor
El regreso del ministro de Economía a Buenos Aires y su nuevo periplo por Washington la semana próxima están marcando un claro momento de consolidación en el gabinete y entre los factores económicos. Ahora, lo que necesita Roberto Lavagna es que la nueva operatoria bancaria consecuente con la primera liberación de depósitos siga funcionando en la forma señalada. En ese caso, las observaciones que aún se mantienen en el Fondo sobre la situación del sistema bancario serán menos exigentes. En la cartera económica se restó trascendencia después del retorno de Lavagna a una supuesta afirmación suya en Washington sobre un eventual canje compulsivo por bonos de los depósitos bloqueados. Un integrante del equipo de Hacienda reconoció al respecto que una decisión como esa podría provocar un estado de revulsión en el moderado comportamiento exhibido durante estas horas por los depositantes.
Las ambiguas declaraciones de Eduardo Duhalde sobre la suerte de las internas partidarias y la posibilidad de que la Justicia Electoral las postergue, quedando virtualmente sin efecto por la cercanía de los comicios generales, desplazarán muy probablemente en el porvenir inmediato el excepcional interés por las cuestiones económicas. Por otra parte, en dos semanas vencerá el término para la oficialización de fórmulas de las internas, un plazo crítico y altamente especulativo, pues para entonces deberá haberse clarificado sin posibilidad de retorno la misteriosa precandidatura de Carlos Reutemann. Unicamente la anulación de elecciones en los partidos podría permitir que el gobernador de Santa Fe tenga más tiempo para poder satisfacer ansiedades muy mayoritarias, según evidencian las encuestas que incluyen su nombre. (De nuestra Sucursal)

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