El lector Alves señala con muy buen criterio el alto grado de contaminación en la capital, pero habría que agregar el potencial daño a la salud por los residuos patógenos convertidos en humo y gases, con riesgos cancerígenos de muchos de ellos. La combustión de compuestos químicos en la ignición de cubiertas, basurales incendiados con hidrocarburos y derivados petrolíferos, pueden originar gases venenosos como la dioxina que, en algunos casos, llega a la atmósfera en una proporción de gran peligro para el ser humano. ¿Cómo disminuir este riesgo si a los responsables aparentemente no les preocupa? ¿Dónde están los asesores? ¿Para qué se los contrata?
Hipólito A. Delgado
Bv. 9 de Julio 2.080
Yerba Buena-Tucumán
EL MEGAESTADO
Alberdi, la generación del 80 y los inmigrantes crearon la cultura del trabajo y de la responsabilidad en sí mismo. Cuando alguien quedaba sin trabajo jamás se le pasaba por la cabeza pensar que el Gobierno debía solucionarle su problema. Los partidos políticos eran muy pequeños; los impuestos cargaban el 10% sobre la actividad privada. Hoy los impuestos se llevan el 40%. En el 46 llegó al poder el gran maestro de la demagogia. Perón nos cambió la mentalidad inculcándonos que el Estado nos iba a resolver todos los problemas. Claro, se apoyaba en el oro que llenaba hasta los pasillos los sótanos del Banco Central. La Argentina vendía el trigo a precios increíbles a un mundo hambreado por la guerra. Desgraciadamente, la mentalidad del facilismo resulta muy cara. Así, en el 52 se había acabado el oro y tuvimos que comer pan de mijo porque ya no teníamos ni trigo. Pero ya se había generado el megaestado. Vinieron después otros partidos y los militares, pero cuando la demagogia entra en el poder se hace un virus crónico. Nadie quiso ir contra el megaestado, pues para ello había que tomar medidas antidemagógicas. Después de 50 años dejamos que el megaestado destruyera la actividad productiva privada, generando la actual miseria. Y aunque el mundo no lo pueda creer, ningún político o candidato en la actualidad dice una palabra de achicar el megaestado. Los 2 millones de empleados públicos siguen muy tranquilos sin haber perdido un "ñoqui". Lo grave es que como toda la ciudadanía, luego de tres generaciones aún sigue con el cerebro lavado del facilismo, todos le exigen al Gobierno que les solucione su situación, lo que es como pedirle a una tortuga que vuele.
Carlos F. Espejo
Salta 307 (5º ?C?)
S. M. de Tucumán
EL AVE FENIX
El Ave Fénix renacía de sus cenizas porque su espíritu nunca moría. Se dejaba quemar en la hoguera a modo de purificación de lo corrupto, para renacer. Los argentinos, en su casi totalidad, y el Gobierno estamos sumergidos en la corrupción, corrupción que hemos elegido como forma de vida. Si de un modo urgente no tratamos y logramos salir de ella, corremos el riesgo de no renacer. Dios ama a cada uno de sus hijos, pero debemos escuchar su mensaje cuando dice: "levántate, hombre, levántate para que yo me levante contigo".
Juana Sadir de Asfoura
Salta 520
S. M. de Tucumán
TERMINAL DE OMNIBUS
Con gran satisfacción leí, el 12/9, la opinión del arquitecto Rubén Pott sobre las pautas a tener en cuenta para ubicar una estación terminal de Concepción. Es preocupante que intereses se antepongan a la búsqueda de un lugar realmente adecuado. Cuando fui intendente de Concepción, erradiqué el movimiento de ómnibus de la calle San Martín y de la plaza Mitre, que funcionaba como terminal. Después de 40 años sería apropiado dar a esta terminal el lugar correcto. Suponiendo que el proyecto tenga viabilidad, deberá ser prioritario para las autoridades esclarecer las siguientes dudas: ¿el grupo económico ofrece garantía suficiente? ¿Las obras se ejecutarán con control estatal? ¿Existirán penalidad si las obras quedan inconclusas? ¿Son parte de las obras la construcción y la financiación de los accesos? La factibilidad para su ejecución deberá contemplar estas y otras premisas. El tema merece una discusión abierta en la cual intervengan autoridades, profesionales e instituciones del medio a fin de discutir sin mezquindad los pros y los contras de las propuestas.
Antonio Rodríguez Muedra
España 1.250
Concepción-Tucumán
EDUCACION
En Tucson -como bien suele llamar a esta provincia un periodista de LA GACETA- la clase política ha perdido definitivamente el pudor, y el pueblo, la capacidad de asombro. El 28/9 nos enteramos de que el Ministerio de Educación está diseñando un proyecto pedagógico para 12 días de clase por mes, dado que ante la "falta inevitable de fondos para pagar los sueldos docentes" los paros seguirán sucediéndose, inexorablemente. Cuarenta asesores pedagógicos y varios equipos de conducción están abocados a tan magna tarea. Si a partir de aquí se van a dictar sólo 12 días de clase al mes eso significa que el resto -diez días- las escuelas van a estar cerradas. El Ministerio de Educacion podría decidir, con la eximia colaboración de sus asesores, que en esos diez días las escuelas funcionen como sedes de bingos, loterías, "cuevas", etcétera, y contratar a los docentes para que atiendan los diferentes lugares. Así entonces, el Ministerio pagaría la mitad del sueldo a los docentes y a la otra mitad se la pagaría con la recaudación de los "servicios" que brinde la escuela en los días en que no haya clases. De este modo se acabarían las huelgas docentes (habría que destinar algunos fondos para los gremios, obviamente) y el Gobierno se sacaría un grillo del oído. ¡Qué provincia generosa!
Daniel Anta
Esquiú 2.051 (Bº Aget)
S. M. de Tucumán
DESARRAIGO
Quisiera preguntarles a los diputados y a los senadores que nos representan, ¿cuánto le tendrían que pagar por desarraigo a cada uno de nuestros jóvenes que por falta de futuro en este país tuvieron que emigrar? Ellos se fueron "obligados" porque ustedes no les brindaron ni lo mínimo que un ser humano necesita para proyectar su vida: un trabajo digno. En cambio, ustedes tienen la suerte de poder elegir; si no les conviene económicamente el cargo donde están ¿por qué no renuncian? Dejen ese lugar a otras personas que realmente quieran hacer algo por nuestra patria desinteresadamente. Si no les alcanza lo que ganan para cubrir sus necesidades, ¡renuncien! Pero basta de sacarle las últimas monedas a este pueblo empobrecido.
Silvia de Verasaluce
Pje. Monserrat 3.567
S. M. de Tucumán






