Emocionó a los turistas una puesta sobre la Independencia

La representación que se estrenó el jueves en la Casa Histórica sorprendió a visitantes y a tucumanos por el realismo. Una cuidada y didáctica producción que apela al humor. El recorrido.

13 Enero 2007
El museo Casa Histórica de la Independencia abrió sus puertas el jueves para recibir a los turistas y a las familias tucumanas que asistieron al estreno del espectáculo "La trama secreta del Congreso"."Realmente fue increíble presenciar la reconstrucción de los hechos aquí mismo, donde sucedieron", aseguró Virginia Suárez, de Viedma, Río Negro, cuando salía, encantada, con su familia. "Fue divertido, didáctico y muy emotivo", agregó.
La obra, un auténtico viaje en el tiempo, comenzó cuando se abrieron las puertas de la "Casita de Tucumán" -como la llamaban, emocionados, algunos turistas- y un simpático personaje (Doña Lucía), entre gritos y bromas, invitaba a la gente a entrar. La guía, primorosamente vestida de dama antigua, iba relatando los hechos que sucedieron antes de la Declaración de la Independencia con un toque de humor que arrancó risotadas de lo más enérgicas a chicos y a grandes. "Es mucho más divertido que aprenderlo en la escuela, porque te reís y además sentís que lo estás viviendo en ese mismo momento", admitió Valentina Brito, de 14 años.
Durante las siguientes escenas, desarrolladas en distintas habitaciones del museo, los próceres más emblemáticos de nuestra historia cobraron vida para recrear los momentos previos a la declaración. El gallardo Juan Martín de Pueyrredón fue interpretado por Nelson Alfonso; Manuel Belgrano estuvo a cargo de Alejandro Liendo; Horacio Dantur encarnó al entonces gobernador Bernabé Aráoz y Patricio de la Torre interpretó al alcalde de la provincia.
El momento más emotivo llegó en la Sala de la Jura, donde, a oscuras, se escuchaba una voz en off leyendo el acta de la Independencia. A continuación, Doña Lucía (Soledad Pereyra), ya anciana, recordó cómo se vivió ese día en las calles de Tucumán. La escena final convocó a todos los personajes gritando al unísono "¡viva la Patria!", lo que conmovió a la concurrencia.
"No tengo palabras; fue hermoso. La verdad es que a mí y a mis hijos nos dejó muy emocionados; esperamos volver a verla", contó Liliana Acevedo, a quien la última escena le arrancó un par de lágrimas.
"Venía a conocer la ?casita?, porque nunca había estado acá, y por casualidad vine a ver la obra. Fue una experiencia asombrosa; fue como estar ahí realmente. Las luces, los trajes, las actuaciones... todo fue brillante y muy convincente", contó Armando Guimaraes, un jubilado de Buenos Aires que disfrutó del espectáculo con su esposa.

Tamaño texto
Comentarios