El 21 de setiembre, al mediodía, tomé en la terminal un ómnibus de la línea 102. Al llegar a la esquina de Buenos Aires y San Lorenzo debimos descender y esperar otro coche porque había problemas con los frenos, según el chofer. El mismo día, y en una terrible coincidencia, tomé a las 21.30, un ómnibus de la misma línea. Al llegar a la intersección de avenidas Mate de Luna y Las Américas, el colectivo, lleno de pasajeros y con un tráfico congestionado, no pudo frenar y giró a la derecha para evitar un choque con un camión, que también giraba en esa dirección. Nuevamente, se había quedado sin frenos. Afortunadamente no hubo víctimas. Tuvimos que descender y esperar largo tiempo hasta la llegada del próximo ómnibus. Me pregunto cuánto será el valor económico del arreglo de los frenos, ya que evidentemente supera al valor humano, porque no existió la responsabilidad de un arreglo y tampoco se pensó en la seguridad de los pasajeros. ¿Habrá que esperar una desgracia?
Beatriz Villafañe
beavill@hotmail.com
VALORES HONESTOS
Las personas idóneas y responsables que deberían participar en la próxima contienda electoral (Reutemann y otros) aún no se deciden y estarían meditando en la magnitud de los problemas que afrontamos. En cambio, los personajes de siempre, que nos condujeron a esta situación, en vez de hacerse a un costado, se mueven presurosos promoviendo nuevas rotaciones, y pugnan por seguir postulándose. Este es el momento de la gran reflexión para imponer los cambios que anhelamos. Urge seleccionar a nuevos valores honestos con propuestas transformadoras, y rechazar a los corruptos y figuras decorativas que amagan con continuar. Caso contrario, todo se perfila para que el próximo período gubernamental prosiga con lo mismo.
Younes Youssef Younes
25 de Mayo 143
Monteros (Tucumán)
DIRIGENCIA
Cuesta creer que en plena era electrónica, con portentosos adelantos en el campo científico y tecnológico, la legislación de nuestro país, por imprevisión u omisión, posibilite que el presidente de los argentinos pueda ser un analfabeto. Ni la Constitución nacional, ni las provinciales y digestos municipales exigen idoneidad y probidad en el ejercicio de funciones electivas. Conforme a dicha legislación, para ser primer mandatario o representante del pueblo no hace falta más que mucha audacia, un poco de verborragia y nada de cultura. ¡Por eso anda así el país! Gobiernos como los reinados de siglos pasados o los actuales preparan a los herederos del trono, insuflándoles cultura desde su niñez. Contrasta con lo antedicho el cúmulo de exigencias en la actividad privada para desempeñar un modesto empleo. Es hora de revertir esta falencia y preparar para el futuro a una dirigencia política que maneje los destinos del país, con capacidad y vocación de servicio, orientando su acción al bien común.
Jesús Francisco Torres
Av. Aconquija 1.174
Yerba Buena-Tucumán
EVALUACION EDUCATIVA
En LA GACETA del 27/9 el profesor Dulor expresó la posibilidad de que los alumnos tendrían una evaluación ponderativa, resultado de una prueba integradora a fin de año, que sería la evaluación cuantitativa. La evaluación cuantitativa mediría los contenidos. ¿Cuáles contenidos? ¿los dados y los no dados que figuran en el programa? La evaluación cualitativa mediría las actitudes y el comportamiento del alumno. ¿Cómo un docente puede llegar a conocer a un alumno en tan pocos días de clases, en tan poco tiempo compartido con él? Sobre todo teniendo en cuenta que el proceso de enseñanza-aprendizaje requiere precisamente de tiempo para poder obtener resultados, tanto cualitativos como cuantitativos, y con tan pocos días de clases que hubo, este requisito "tiempo" no se puede cumplir. Como madre de una alumna de las escuelas transferidas y como docente, desearía que el profesor Dulor me responda y me explique si es que sus declaraciones están amparadas en la esperanza de que se produzca un milagro.
Liliana Celia Müller
Lavalle 1.565 (1º "L")
S. M. de Tucumán
ALICUOTA CERO
Entre tantos desatinos, nuestros iluminados gobernantes eliminan la alícuota cero, en momentos en que algunas industrias comienzan una tímida reactivación. Esta medida traerá más recesión, menos inversión privada y alejará cualquier posibilidad de generación de empleos desde el sector privado. ¿Alguna vez tomaremos nota de las medidas que realizaron otros países en situaciones similares a las nuestras para poder despegar? Tenemos a la Irlanda de la década del 80: la miseria azotaba al 50% de la población, la deuda externa llegaba al 130% del PBI, con una tasa de desempleo del 25%. Un día de 1987 se sentaron a una mesa negociadora, el Gobierno junto con empresarios, sindicalistas y hombres de todas las gamas políticas e industriales para conformar un programa de recuperación nacional. Para ello tuvieron el objetivo del déficit cero, se ajustaron el cinturón tres años y bajaron drásticamente el gasto público. En sólo 5 años, la isla creció a un ritmo del 10% anual, con pleno empleo y exportaciones que superan el 100% de la media anterior. Con una población tres veces menor que la de la provincia de Buenos Aires, Irlanda tiene hoy un ingreso per cápita de U$S 19.755 anuales y superávit en su balanza de pagos. Despertemos de una vez. Con un plan serio y sustentable que surja de una concertación nacional con espíritu refundador, sin dibujos aritméticos en los presupuestos, con una clase política mínimamente preparada y honesta, reinsertando la cultura del trabajo, con esfuerzo e imaginación, el futuro estará al alcance de la mano.
José María Posse
24 de Septiembre 582 (4º)
S. M. de Tucumán
EDUCACION
Quiero sugerirle a la ministra de Educación que por la pérdida de tantos días de clases, no se castigue al alumno con pruebas permanentes y/o prueba integradora final, sobre todo en el nivel medio. Docentes, alumnos y padres no deben pagar la mala conducción de un gobierno. Por esa razón, sugiero como solución esta promoción automática y una prueba final que permitirá diseñar los objetivos a nivelar el año siguiente en un tiempo anterior al inicio formal de clases. Creo que es lo mejor que se puede hacer por el bien de los niños, de los padres y de la educación en general.
Graciela Medina
mepelleti@arnet.com.ar






