30 Septiembre 2002 Seguir en 
Un detenido murió ayer a la mañana al tirarse de la camioneta policial que lo trasladaba, en avenida Alem al 600. Según la información oficial, la víctima había pateado la puerta trasera hasta romper el seguro y, en su intento de escapar, golpeó su cabeza contra el pavimento y falleció en el acto. En el lugar se hicieron presentes el fiscal Pedro Gallo y el secretario Fernando Valladares, quienes ordenaron que se realicen todas las pericias del caso y que luego sean remitidas a Tribunales para su análisis.
El hecho ocurrió a las 10. En la camioneta Land Rover, identificada como TUC-0146, perteneciente al Comando Radioeléctrico, iban un chofer y otros tres policías; entre ellos, una mujer en la parte delantera. Atrás llevaban a los detenidos José Antonio Cegado, de 25 años, domiciliado en calle Panamá 191 y José Andrés Velázquez. Ambos, según informó el comisario Rodolfo Domínguez, jefe del Comando, habían sido detenidos a las 9.10 en la zona de Juan B. Justo al 2.200. Un vecino de ese lugar llamó a la Policía alertando que se estaba produciendo una pelea. Cuando los policías llegaron, arrestaron a Cegado y a Velázquez y también a Reyna Jiménez, una mujer que durante muchos años estuvo relacionada con "pungas" y "mecheras", según indicaron en la Policía, y que además fue conocida por haber sido la esposa de Carlos Fabián Valdiviezo, el psicópata que el 10 de mayo de 1996, mató a la docente jubilada María Elizabeth Olarte viuda de Jiménez, en su casa de avenida Sáenz Peña 819.
Desde ese lugar se los llevó hasta el Comando, donde se los identificó y se labró el acta a través de la cual quedaban detenidos por infracción a la ley de contravenciones por el artículo 15, inciso 4º, desorden.
En el trayecto
Luego se dispuso su traslado ya que el Comando no tiene calabozos. Jiménez fue llevada a la Brigada Femenina, ubicada en calle Buenos Aires al 400, y desde allí los policías se dispusieron a llevar a los dos hombres a la seccional 8ª, en el barrio San Martín.
Tomaron por La Madrid y luego por Alem, con la idea de subir por Roca hasta la comisaría. Pero cuando iban a la altura del 680 de la avenida, según la declaración de los policías, Cegado se paró y comenzó a patear la puerta trasera. Cuando logró abrirla y, antes de que los uniformados pudieran hacer algo, se tiró al vacío. El joven pegó en el pavimento y falleció en el acto, a raíz de las gravísimas heridas que sufrió en la cabeza.
En segundos el barrio se alteró. Los vecinos salieron de sus casas para ver lo que había pasado. Luis Rodríguez, quien vive en esa cuadra, afirmó que estaba parado en la esquina. "Escuché un grito. Cuando me di vuelta, vi el cuerpo que rebotaba, y el chico no se movió más. Los policías se bajaron corriendo, pero ya no se podía hacer nada", dijo. Con su testimonio coincidió Graciela López de Jerez. "No entiendo qué habrá querido hacer este muchacho. Evidentemente escaparse, pero me parece que no puso ni las manos para caer. Se mató del golpe", afirmó. El tránsito, entre La Madrid y Bolívar, estuvo cortado durante varias horas, hasta que el cuerpo fue retirado y trasladado a la morgue.
Por toda seguridad, la puerta trasera de la camioneta policial tenía un cable atado, ya que la cerradura estaba rota y nunca pudo ser arreglada. El cable, que estaba del lado de afuera, quedó tirado en el pavimento y fue secuestrado por los policías.
Según se informó, Cegado no tenía antecedentes policiales ni judiciales, y sólo había sido arrestado en algunas ocasiones por contravenciones.
El hecho ocurrió a las 10. En la camioneta Land Rover, identificada como TUC-0146, perteneciente al Comando Radioeléctrico, iban un chofer y otros tres policías; entre ellos, una mujer en la parte delantera. Atrás llevaban a los detenidos José Antonio Cegado, de 25 años, domiciliado en calle Panamá 191 y José Andrés Velázquez. Ambos, según informó el comisario Rodolfo Domínguez, jefe del Comando, habían sido detenidos a las 9.10 en la zona de Juan B. Justo al 2.200. Un vecino de ese lugar llamó a la Policía alertando que se estaba produciendo una pelea. Cuando los policías llegaron, arrestaron a Cegado y a Velázquez y también a Reyna Jiménez, una mujer que durante muchos años estuvo relacionada con "pungas" y "mecheras", según indicaron en la Policía, y que además fue conocida por haber sido la esposa de Carlos Fabián Valdiviezo, el psicópata que el 10 de mayo de 1996, mató a la docente jubilada María Elizabeth Olarte viuda de Jiménez, en su casa de avenida Sáenz Peña 819.
Desde ese lugar se los llevó hasta el Comando, donde se los identificó y se labró el acta a través de la cual quedaban detenidos por infracción a la ley de contravenciones por el artículo 15, inciso 4º, desorden.
En el trayecto
Luego se dispuso su traslado ya que el Comando no tiene calabozos. Jiménez fue llevada a la Brigada Femenina, ubicada en calle Buenos Aires al 400, y desde allí los policías se dispusieron a llevar a los dos hombres a la seccional 8ª, en el barrio San Martín.
Tomaron por La Madrid y luego por Alem, con la idea de subir por Roca hasta la comisaría. Pero cuando iban a la altura del 680 de la avenida, según la declaración de los policías, Cegado se paró y comenzó a patear la puerta trasera. Cuando logró abrirla y, antes de que los uniformados pudieran hacer algo, se tiró al vacío. El joven pegó en el pavimento y falleció en el acto, a raíz de las gravísimas heridas que sufrió en la cabeza.
En segundos el barrio se alteró. Los vecinos salieron de sus casas para ver lo que había pasado. Luis Rodríguez, quien vive en esa cuadra, afirmó que estaba parado en la esquina. "Escuché un grito. Cuando me di vuelta, vi el cuerpo que rebotaba, y el chico no se movió más. Los policías se bajaron corriendo, pero ya no se podía hacer nada", dijo. Con su testimonio coincidió Graciela López de Jerez. "No entiendo qué habrá querido hacer este muchacho. Evidentemente escaparse, pero me parece que no puso ni las manos para caer. Se mató del golpe", afirmó. El tránsito, entre La Madrid y Bolívar, estuvo cortado durante varias horas, hasta que el cuerpo fue retirado y trasladado a la morgue.
Por toda seguridad, la puerta trasera de la camioneta policial tenía un cable atado, ya que la cerradura estaba rota y nunca pudo ser arreglada. El cable, que estaba del lado de afuera, quedó tirado en el pavimento y fue secuestrado por los policías.
Según se informó, Cegado no tenía antecedentes policiales ni judiciales, y sólo había sido arrestado en algunas ocasiones por contravenciones.







