Tres sospechosos están en la mira de los pesquisas por la muerte de Nora Dalmasso

El único imputado, Rafael Magnasco, podría declarar el jueves ante los tres fiscales de la causa. Determinarán cuál fue la rutina de los sujetos.

EL DORMITORIO DE NORA. La Policía investiga qué hicieron los tres sospechosos el día que la mujer fue asesinada. TELAM
EL DORMITORIO DE NORA. La Policía investiga qué hicieron los tres sospechosos el día que la mujer fue asesinada. TELAM
24 Diciembre 2006
Córdoba.- La investigación del asesinato de la empresaria Nora Dalmasso se centró en las últimas horas sobre los pasos de sólo tres sospechosos, medida que apunta a cerrar el círculo de las pesquisas. Las tareas investigativas son llevadas a cabo por quince hombres divididos en tres grupos, que intentan determinar lo que los sospechosos realizaron los días previos y también las jornadas que siguieron a la muerte de "Norita".
Se procura saber desde cuáles son las rutinas habituales de estos sujetos hasta el estado de sus cuentas bancarias, pasando por las comunicaciones telefónicas que mantuvieron no sólo hace casi un mes -cuando Dalmasso fue asesinada en el barrio Villa Golf el 25 de noviembre- sino también en las últimas semanas.

Consultas constantes
Según informó ayer el diario "El Puntal", de Río Cuarto, la orden para la realización de estos trabajos partió de los tres fiscales que intervienen en el caso, y se espera que estas tareas orienten a los policías hacia el esclarecimiento del crimen.
"Son consultas que se realizan en forma constante para conocer aspectos que hacen al patrimonio de estas personas o los movimientos que realizan en su rutina diaria, para evaluar si algún tipo de indicio los puede llegar a comprometer", explicó una alta fuente del caso al diario. Estos aportes se sumarán al trabajo de los psicólogos de la ciudad de Córdoba que colaboran con la investigación, y que interrogaron a amigos y vecinos de la víctima. Estos profesionales estudiarán también los testimonios de las personas que ya declararon en la causa; su idea es establecer un perfil sumamente afinado de la personalidad de la víctima y cómo reaccionaría ante una situación determinada, como puede ser el momento previo a su muerte.
De acuerdo con lo manifestado por fuentes vinculadas a la causa, en la investigación se encuentran trabajando al menos treinta investigadores procedentes de la capital de Córdoba. A ellos se debe sumar todo el personal de la División Investigaciones de la Departamental de Río Cuarto, quienes realizan una labor en conjunto.

Indagatoria
Por otra parte, todo indica que los tres fiscales que investigan el asesinato decidieron ayer indagar a Rafael Magnasco, el único imputado en la causa hasta el momento. Según el matutino "La Voz del Interior", la indagatoria se realizará el jueves. "La defensa (ejercida por Carmen Bercovich Rodríguez) solicitó que se lo indagara", agregó.
Magnasco, ex funcionario de la Secretaría de Seguridad, se presentó el miércoles ante el fiscal Javier di Santo para que se le extrajera sangre y se le practicara un estudio de ADN, motivado por los "rumores" que lo vinculaban con la mujer asesinada. Los tres fiscales ya tomaron declaración a todos los que estuvieron con Magnasco en el asado en el que fue agasajado el hasta entonces secretario de Seguridad, Alberto Bertea, el 24 de noviembre. (NA-Especial)

La voz de la calle
Un estigma.- "En este país la mujer está estigmatizada. Cuando asesinan a una mujer siempre la culpa le echan a ella, como si se lo hubiera merecido. Buscando detalles de su vida privada, que en cierto modo justifiquen su asesinato, se diluye la búsqueda del asesino. Lo mismo pasó con el caso García Belsunce, Paulina o Betty... se enfocan más en la vida privada. Y así, los crímenes no se resuelven. Además, mucha gente de poder, tanto político como empresarial, está involucrada, lo que dificulta aún más la resolución del caso". (María Soledad Alonso, docente universitaria)

Una aberración.- "Era una mujer muy rara. Por lo que se escucha decir, andaba con todo el mundo. Pero eso no justifica que la hayan matado. Nadie tiene derecho a quitarle la vida a nadie. Además, me parece una aberración que se hable de ella en los medios de tal modo, cuando tiene hijos que están escuchando todo lo que se dice". (Silvana Timo, 27 años)

Destinado al olvido.- "Es el mejor caso que le podía caer a la prensa. Tiene todos los condimentos necesarios para interesar a la gente ávida de lectura morbosa. Eso sí, creo que será una historia que estará en las primeras páginas durante algunas semanas, pero luego terminará en el olvido, como pasó con el caso García Belsunce". (Néstor Ramallo, 43 años, productor bursátil)

Desvío a la vida privada.- "Creo que no corresponde que se hable del tema, porque nadie conoce exactamente qué pasó. Sabemos lo que el periodismo dice. La información se ha desviado demasiado hacia su vida privada". (María Teresa Rintoul, 42 años, empleada bancaria)

Morbo y ensañamiento.- "Como mujer creo que no se debe hablar de ese caso, porque lo que se difunde corresponde a aspectos muy privados. Cada uno tiene derecho a vivir su vida. Se habla de ella de un modo muy morboso, y ella ya no puede defenderse". (Lucía Medina, 50 años)








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