Un juez ya había advertido que debían hacer arreglos edilicios

Enfermedades contagiosas. Falló en favor de los detenidos ante la presentación de dos planteos.

21 Diciembre 2006
La Justicia, en lo que va del año, falló a favor de los planteos de hábeas corpus presentados por reclusos.
El juez Alfonso Zottoli (secretaría de Diego López Avila), en febrero pasado, aceptó el habeas corpus colectivo presentado por Gustavo Morales. En esa oportunidad, el magistrado le ordenó al director de Institutos Penales que se mejorara la comida que le proporcionaban a los internos y que se realizaran los arreglos necesarios para acabar con los problemas cloacales y el hacinamiento de los reclusos.
Dos meses después, el mismo juez debió actuar ante otro planteo presentado por el abogado Luis Romero Abadie. El profesional, en representación de un reo de la seccional 5a, pidió que interviniera por el pésimo estado en el que se encontraba el calabozo de la dependencia.
El magistrado, el 21 de abril, ordenó la clausura de la celda hasta tanto no se la arregle puesto que, según consta en el argumento del fallo, "carece de las mínimas condiciones de alojamiento para un ser humano". El 29 de noviembre, después de que se realizaron las refacciones, el magistrado volvió a habilitar la celda.
Aurora Díaz Argañaraz sostuvo que el problema se origina porque el penal de Villa Urquiza está colmado. "Las comisarías no están preparadas para alojar a detenidos porque no tienen capacidad y tampoco están en condiciones edilicias", señaló.
Por una acordada firmada por Antonio Gandur cuando este era ministro fiscal, se les ordenó a los fiscales que todo imputado a quien se le decretara la detención debía ser trasladado de inmediato al penal de Villa Urquiza. "En una comisaría hay de todo. Encontramos a imputados, aprehendidos y a contraventores encerrados en un mismo calabozo. Alguien debe controlar todo esto, es una locura ver lo que está pasando", concluyó el legislador radical José Cano.
El médico dermatólogo Ricardo Llanes Navarro indicó que algunas enfermedades que afectan a la piel, como las micosis o la pediculosis proliferan con mayor facilidad en lugares donde hay muchas personas. "En invierno -señaló- es más común la pediculosis, mientras que las micosis son típicas del verano". El profesional destacó que las posibilidades de contagio se potencian en situaciones de hacinamiento. En cuanto a la sarna, se trata de un parásito que se instala en la piel y se contagia por el contacto de persona a persona, por la ropa de cama o la ropa interior, finalizó.