Exigen mejores condiciones de salubridad en los calabozos

Enfermedades contagiosas. Hacinamiento. Existe preocupación ante la posibilidad de que algunos detenidos estén infectados con sarna. Un legislador y varios abogados dicen que en las celdas de las comisarías se alberga a demasiados acusados. Los funcionarios del Gobierno desmintieron las versiones.

21 Diciembre 2006
La situación de los detenidos en las seccionales policiales y en la cárcel de Villa Urquiza volvió al centro de la escena. José Cano, presidente de la comisión de Derechos Humanos de la Legislatura, descubrió en una visita de rutina lo que ocurría en la seccional 2a. "A mi juicio, la situación es patética. Basura por todos lados, personas encerradas en un calabozo sin luz, sin baños y sin ventilación. Había presos sacándose los piojos cuando entré a la celda", indicó.
El legislador anunció que presentará ante la Justicia un hábeas corpus. Paralelamente, solicitará al Ministerio de Seguridad Ciudadana que realice un informe sobre el estado del penal y de todos los calabozos de la provincia.
Roberto Flores, defensor de varios imputados, explicó que la mayoría de los calabozos está en condiciones deplorables. "Son chicos, hay falta de ventilación y de iluminación y tampoco existen duchas. Los espacios están previstos para no más de siete presos, pero alojan a muchos más", explicó. Carlos Picón, también abogado, expresó:. "Los calabozos son impresentables. Ya no estamos hablando de que las cárceles deben ser sanas y limpias, como lo establece la Constitución nacional; no sé si un animal puede aguantar estar encerrado allí más de diez días". Aurora Díaz Argañaraz, también abogada, habló de lo que ocurre en el penal de Villa Urquiza. "Hay problemas con la alimentación y demoras en la entrega de medicamentos. Muchos de ellos presentan sarpullidos, distintos tipos de hongos por el hacinamiento y hasta se detectaron casos de sarna", señaló.
En Tribunales el personal policial, para requisar y trasladar a los presos usa guantes de goma a fin de evitar contagios de enfermedades de la piel. Los policías reconocieron que esos elementos se los facilitan los guardiacárceles de Villa Urquiza. Explicaron además que los detenidos que supuestamente presentan infecciones en la piel provienen de todas las seccionales y no de un lugar en particular.Ernesto Salas, director de Institutos Penales, desmintió que hayan detectado sarna, aunque sí aclaró que algunos guardias contrajeron esa enfermedad en la requisa de las visitas. El jefe de Policía, Hugo Sánchez, aseguró: "los calabozos no tienen las comodidades de un hotel, pero no hay hacinamiento. Son lugares de paso, ya que si la Justicia confirma su detención, son llevados a Villa Urquiza". Sánchez agregó que cada vez que se detiene a una persona, esta es revisada por el médico de Policía quien, en caso de detectarle alguna enfermedad, ordena que se realice el tratamiento necesario. "Tomamos todas las precauciones necesarias, tanto para los detenidos y sus familiares como para los policías. Los calabozos son limpiados a diario. No hay por qué alarmarse", finalizó.