20 Diciembre 2006 Seguir en 
"La familia de (Lucas) Fernández está destruida. Después de la sentencia contra (Andrés) Miguel ellos decidieron rehacer su vida; pero ahora, con este fallo, vuelven a vivir una pesadilla", señaló Arnaldo Ahumada, representante de la familia del joven que fue asesinado hace ya más de diez años de un disparo en la cabeza.
En la charla que mantuvo con LA GACETA, añadió que los padres de Fernández decidieron que por el momento no hablarán sobre el fallo de los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. "Ellos se habían conformado con que se dictara sentencia; nunca quisieron hacer juicio por un resarcimiento económico. Habían cerrado una etapa negra de sus vidas, y con esta nueva realidad están muy dolidos", explicó en su estudio y reconoció que todo indica que el de Lucas pasará a ser otro crimen que quedará impune. "Lo más grave del caso es que estaba totalmente esclarecido. Seis años después, a miles de kilómetros de distancia, los miembros de la Corte Suprema de Justicia vienen a decirnos que lo que nosotros sentimos, vimos y escuchamos no es verdad. Nosotros no tenemos ninguna duda de quién fue el autor del crimen", señaló y afirmó que el fallo del máximo tribunal debe ser considerado extemporáneo. "La Justicia tardía es una injusticia. Seis años después se considera que una de las pruebas que existían en contra de Miguel, que no fue la única, es nula", dijo.
Por otra parte, señaló que una vez que analice el fallo de la Corte podrá definir cuáles serán los pasos que dará sobre la investigación, que deberá realizarse otra vez, según el nuevo fallo. "Siempre dijimos que había otra persona implicada en el crimen. Sería muy injusto decir que se trata de Julio Vergara Altuve (tal como dieron a entender los jueces nacionales). Nos hubiera gustado que se investigue más, porque sabíamos que Miguel no actuó solo", concluyó.
En la charla que mantuvo con LA GACETA, añadió que los padres de Fernández decidieron que por el momento no hablarán sobre el fallo de los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. "Ellos se habían conformado con que se dictara sentencia; nunca quisieron hacer juicio por un resarcimiento económico. Habían cerrado una etapa negra de sus vidas, y con esta nueva realidad están muy dolidos", explicó en su estudio y reconoció que todo indica que el de Lucas pasará a ser otro crimen que quedará impune. "Lo más grave del caso es que estaba totalmente esclarecido. Seis años después, a miles de kilómetros de distancia, los miembros de la Corte Suprema de Justicia vienen a decirnos que lo que nosotros sentimos, vimos y escuchamos no es verdad. Nosotros no tenemos ninguna duda de quién fue el autor del crimen", señaló y afirmó que el fallo del máximo tribunal debe ser considerado extemporáneo. "La Justicia tardía es una injusticia. Seis años después se considera que una de las pruebas que existían en contra de Miguel, que no fue la única, es nula", dijo.
Por otra parte, señaló que una vez que analice el fallo de la Corte podrá definir cuáles serán los pasos que dará sobre la investigación, que deberá realizarse otra vez, según el nuevo fallo. "Siempre dijimos que había otra persona implicada en el crimen. Sería muy injusto decir que se trata de Julio Vergara Altuve (tal como dieron a entender los jueces nacionales). Nos hubiera gustado que se investigue más, porque sabíamos que Miguel no actuó solo", concluyó.








