27 Septiembre 2002 Seguir en 
Fue una jornada negra para los policías que están siendo juzgados por la muerte de Luis Mansilla. Dos jóvenes brindaron ayer testimonios de cómo fueron sacados por la fuerza de su casa por los imputados y además aseguraron que los hicieron firmar una declaración falsa, amenazándolos con que, si no lo hacían, ellos también quedarían involucrados en el hecho que presuntamente se estaba investigando.
La noche del 1 de setiembre de 1996 Flavio Andrada, actualmente de 23 años, salió de su casa en Matheu y Coronel Zelaya, junto a su mujer, y en el camino se encontraron con Mansilla. "El me pidió que le preste la llave porque iba a ir con una chica, y como yo iba a dormir en casa de mis suegros, se la di. Al rato volvimos a la casa a buscar ropa y me esposa vio que Mansilla estaba con Gustavo Orihuel. Sabíamos que a él lo estaba buscando la Policía", relató ayer Andrada.
Orihuel era uno de los acusados por la muerte del cospelero Raúl Timo, ocurrida pocas semanas antes de esa noche. Ante esto, Andrada habló con su suegro, quien llamó a un amigo, el comisario Ramón Flores, y le contó lo que estaba sucediendo.
A las 4 del 2 de setiembre, una comisión policial sacó a Andrada de la casa de su mujer, y también se llevó a su cuñado, Víctor Hugo Robles, entonces de 15 años. "Me metieron en una camioneta y fuimos a la casa en la que estaba Mansilla. Escuché tiros, pero como estaba tapado con una colcha, no pude ver nada", relató Andrada. Pero su cuñado, Robles, afirmó que a él lo habían llevado en un auto y que vio cómo, después de los disparos, sacaban a Orihuel y lo subían a la camioneta. "Después lo sacaron a Mansilla, agarrándolo de las manos y los pies. El cuerpo colgaba, y lo tiraron en la caja de la camioneta", dijo.
La otra historia
En las actas policiales figura que los policías entraron a la casa de Matheu y Coronel Zelaya y que allí se produjo un forcejeo entre Mansilla y el cabo Gustavo Salguero, a quien se le habría escapado un disparo. Ese proyectil impactó en el cuello de Mansilla, provocándole la muerte. El fiscal, Edmundo Botto y el querellante, Roberto Blasco, afirman además que los policías dejaron que el herido se desangrara. En ese sentido, Robles dijo ayer que cuando iban para la Brigada, uno de los policías le preguntó al que sería el jefe de comisión -él lo identificó como el comisario Tomás Rodríguez- si llevarían a Mansilla al hospital Padilla, a lo que Rodríguez habría respondido: "no, si ese se está haciendo el herido". Los jóvenes hicieron hincapié en que en la Brigada los hicieron firmar un acta falseada. "Ahí decía que nosotros habíamos visto a una camioneta de la Policía, y que les pedimos que fueran hasta mi casa, ya que adentro había asaltantes", afirmó Andrada, casi en sintonía con Robles. Ellos dijeron que tanto Flores como Rodríguez les advirtieron que era mejor que firmaran, o podían ser acusados por encubrimiento.
La noche del 1 de setiembre de 1996 Flavio Andrada, actualmente de 23 años, salió de su casa en Matheu y Coronel Zelaya, junto a su mujer, y en el camino se encontraron con Mansilla. "El me pidió que le preste la llave porque iba a ir con una chica, y como yo iba a dormir en casa de mis suegros, se la di. Al rato volvimos a la casa a buscar ropa y me esposa vio que Mansilla estaba con Gustavo Orihuel. Sabíamos que a él lo estaba buscando la Policía", relató ayer Andrada.
Orihuel era uno de los acusados por la muerte del cospelero Raúl Timo, ocurrida pocas semanas antes de esa noche. Ante esto, Andrada habló con su suegro, quien llamó a un amigo, el comisario Ramón Flores, y le contó lo que estaba sucediendo.
A las 4 del 2 de setiembre, una comisión policial sacó a Andrada de la casa de su mujer, y también se llevó a su cuñado, Víctor Hugo Robles, entonces de 15 años. "Me metieron en una camioneta y fuimos a la casa en la que estaba Mansilla. Escuché tiros, pero como estaba tapado con una colcha, no pude ver nada", relató Andrada. Pero su cuñado, Robles, afirmó que a él lo habían llevado en un auto y que vio cómo, después de los disparos, sacaban a Orihuel y lo subían a la camioneta. "Después lo sacaron a Mansilla, agarrándolo de las manos y los pies. El cuerpo colgaba, y lo tiraron en la caja de la camioneta", dijo.
La otra historia
En las actas policiales figura que los policías entraron a la casa de Matheu y Coronel Zelaya y que allí se produjo un forcejeo entre Mansilla y el cabo Gustavo Salguero, a quien se le habría escapado un disparo. Ese proyectil impactó en el cuello de Mansilla, provocándole la muerte. El fiscal, Edmundo Botto y el querellante, Roberto Blasco, afirman además que los policías dejaron que el herido se desangrara. En ese sentido, Robles dijo ayer que cuando iban para la Brigada, uno de los policías le preguntó al que sería el jefe de comisión -él lo identificó como el comisario Tomás Rodríguez- si llevarían a Mansilla al hospital Padilla, a lo que Rodríguez habría respondido: "no, si ese se está haciendo el herido". Los jóvenes hicieron hincapié en que en la Brigada los hicieron firmar un acta falseada. "Ahí decía que nosotros habíamos visto a una camioneta de la Policía, y que les pedimos que fueran hasta mi casa, ya que adentro había asaltantes", afirmó Andrada, casi en sintonía con Robles. Ellos dijeron que tanto Flores como Rodríguez les advirtieron que era mejor que firmaran, o podían ser acusados por encubrimiento.







