27 Septiembre 2002 Seguir en 
MEXICO.- Una conductora televisiva mexicana afirmó que los secuestradores de las dos hermanas de la cantante Thalía exigieron inicialmente cinco millones de dólares para liberarlas, pero ya bajaron la suma a un millón, informó el diario "Reforma". Las hermanas de Thalía, Laura Zapata y Ernestina Sodi, fueron secuestradas en la capital mexicana la noche del domingo, al salir de un teatro donde Zapata actuaba en la obra "La casa de Bernarda Alba".
"Una de sus amigas me dijo que le comentaron que estos cabrones (los secuestradores) querían cinco millones, pero que se los habían bajado a uno", indicó la conductora Shanik Berman.
Sodi, que estaba por presentar un libro sobre la residencia presidencial de Los Pinos, se encuentra en una mala situación económica, según esta versión. "No tenía dinero más que para las escuelas y los gastos que iban saliendo", sostuvo Berman, quien dijo ser amiga de la hermana de Thalía.
La cantante de "Amor a la mexicana" viajó a México desde Estados Unidos, donde reside con su esposo, el magnate discográfico Tommy Mottola, tras conocer la noticia del secuestro. La familia ha pedido a la Policía que se mantenga al margen. El procurador de Justicia, Bernardo Bátiz, dijo que sin la denuncia de los familiares todo está fuera de su capacidad de intervención.
Consideró que la familia se ha negado a denunciar el secuestro ante las autoridades porque esa sería una de las condiciones de los secuestradores para negociar la liberación de las víctimas. (DPA-Reuter)
"Una de sus amigas me dijo que le comentaron que estos cabrones (los secuestradores) querían cinco millones, pero que se los habían bajado a uno", indicó la conductora Shanik Berman.
Sodi, que estaba por presentar un libro sobre la residencia presidencial de Los Pinos, se encuentra en una mala situación económica, según esta versión. "No tenía dinero más que para las escuelas y los gastos que iban saliendo", sostuvo Berman, quien dijo ser amiga de la hermana de Thalía.
La cantante de "Amor a la mexicana" viajó a México desde Estados Unidos, donde reside con su esposo, el magnate discográfico Tommy Mottola, tras conocer la noticia del secuestro. La familia ha pedido a la Policía que se mantenga al margen. El procurador de Justicia, Bernardo Bátiz, dijo que sin la denuncia de los familiares todo está fuera de su capacidad de intervención.
Consideró que la familia se ha negado a denunciar el secuestro ante las autoridades porque esa sería una de las condiciones de los secuestradores para negociar la liberación de las víctimas. (DPA-Reuter)







