El dolor desgarró a los vecinos de Huasa Pampa

Un hombre que trabajaba en una finca envenenó a sus hijos de cuatro y cinco años y después se quitó la vida ingiriendo el producto. La drástica decisión habría sido el desenlace de una tormentosa relación de pareja. Un vecino se dio con el espeluznante cuadro.

ESTUPOR. Familiares y vecinos lloran desconsolados frente a la casa. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
ESTUPOR. Familiares y vecinos lloran desconsolados frente a la casa. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
15 Diciembre 2006
CONCEPCION.- Un humilde peón de finca del paraje Pueblo Viejo, ubicado a 17 kilómetros al sur de La Cocha, al parecer perturbado  por un largo conflicto con su ex pareja, protagonizó un drama criminal que conmocionó ayer a los pobladores de la zona. Roque Francisco Leiva, de 34 años, envenenó a sus hijos Francisco David, de cinco, y Yulisa Camila, de cuatro, y luego se suicidó con el mismo agroquímico que les había dado de beber a los pequeños.
Según dijeron allegados a la familia, el hombre estaba separado de su concubina, y madre de los chicos, desde marzo. La tragedia se habría desencadenado hace dos días, pero fue descubierta  a primera hora de  la mañana de ayer.
Los Leiva ocupaban una humilde vivienda, en la margen oeste de la antigua ex ruta 38, en jurisdicción de la comuna de Huasa Pampa Sur. El agricultor Alberto Galmés, que tiene una plantación de zapallos a la par de la vivienda del peón, fue quien halló los cuerpos, ya en proceso de descomposición, cuando fue a ver los cultivos.  
De acuerdo con las primeras pericias del médico de la Unidad Regional Sur, Miguel Pujadas Palumbo, la muerte del hombre y de las criaturas se habría producido entre el lunes a la noche y la mañana del martes. Galmés primero se dio con el cuerpo de Roque, el que estaba tirado boca arriba sobre una pila de ladrillos. En el interior de la casa estaban los hijos, sin vida. Francisco David y Yulisa se encontraban acostados juntos en una cama. Luego de advertir el dramático cuadro, Galmés llamó a la Policía para comunicar lo que había sucedido.
Los vecinos más cercanos a los Leiva viven a unos 100 metros. Por eso, ninguno de ellos, a excepción de Galmés, advirtió la tragedia hasta el momento en que los uniformados llegaron al lugar. “No hay ningún elemento que nos lleve a sospechar sobre la participación de otra persona en este hecho. En principio, se advierte que los chicos tomaron el mismo insecticida que ingirió su padre. Ahora estamos tratando de averiguar los motivos que llevaron al hombre a tomar una decisión tan terrible”, dijo a LA GACETA  el comisario general Enrique Tarascio, jefe de la Regional Sur. El lugar de la tragedia se llenó de familiares, vecinos e incluso docentes de la escuela Pedro Medrano, a cuyo jardín de infantes concurría el chiquito. Según Lidia Leiva, tía de Roque Francisco, en el hecho tiene mucho que ver Irma Carabajal. Se trata de la ex concubina de su sobrino. Ella abandonó a Roque en marzo y se fue a vivir con sus hijos en Catamarca. “Mi sobrino fue a recuperarlos porque ella no los cuidaba como correspondía. La Justicia le hizo lugar al pedido y los trajo”, comentó Lidia. La mujer planteó claramente la posibilidad de que Irma podría haber mandado a matar a su ex pareja e hijos. “Las dudas surgen a partir de que hace poco Roque fue patoteado por unos tipos que eran de Catamarca. Le dieron una paliza. Por eso, ahora vamos a pedir que se investigue hasta el último detalle. No creo que mi sobrino haya tomado una determinación tan increíble. Es posible, contra su persona, pero no con los chicos”, sostuvo.

La calificación
Al lugar de la tragedia, concurrió la fiscal Juana Juárez, funcionarios de su dependencia y peritos de la Policía. El prosecretario Marcelo Molina confirmó que la causa está calificada “doble homicidio por envenenamiento y suicidio”. (C)


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