"La Brujita" Verón fue el estandarte del gran campeón

La gran final del torneo Apertura. Ratificó su jerarquía de gran jugador. Jugó e hizo jugar. Marcó un par de goles. Manejó los tiempos del equipo.

EL CEREBRO. Juan Sebastián Verón estuvo 10 años en Europa y en su regreso festejó con el club en el que se inició.(REUTER) EL CEREBRO. Juan Sebastián Verón estuvo 10 años en Europa y en su regreso festejó con el club en el que se inició.(REUTER)
14 Diciembre 2006
La Plata.- Juan Sebastián Verón volvió, después de 10 años de andar por Europa y defender la camiseta nacional, a su amado Estudiantes para convertirse en conductor ideológico y futbolístico de un equipo que llegó al título.
Volvió para ser campeón vistiendo la misma camiseta a listones blancos y rojos que lució su padre en aquel Estudiantes de La Plata de la década del 60 que se quedó con toda la gloria imaginable.
La "Brujita", el hijo de la "Bruja" Juan Ramón Verón, decidió pegar la vuelta en el momento justo. En la plenitud de sus condiciones futbolísticas y físicas y con una carga muy grande de experiencia. La experiencia que estaba necesitando el equipo para producir el despegue, que había intentado sin suerte con el técnico Reinaldo Merlo, primero y con Jorge Burruchaga, después.
Se transformó en el eje del equipo. Fue un técnico dentro de la cancha para traducir con hechos las indicaciones que impartía desde el banco Diego Simeone.
Jugó e hizo jugar. Marcó un par de goles. Manejó los tiempos del equipo. Demostró que su pegada sigue intacta y también exacta para ponerles pelotazos al pie a las corridas de José Luis Calderón y de Mariano Pavone o para las subidas sorpresivas de los laterales.
Pero hay más: transmitió ganas. Se tiró a los pies de los rivales. Jugó en todos lados. Apareció por el medio, por derecha y por izquierda. Habló con los rivales y con el árbitro de turno. Ordenó al equipo. Corrió como el que más. Robó, anticipó y tocó de primera. En síntesis, jugó.
Y también se cansó porque, al fin, es humano; y un par de veces, por ese motivo, el "Cholo" Simeone debió relevarlo. Además fue expulsado porque interiormente sigue siendo un rebelde, alguien que quiere siempre más y se entrega por completo, casi rozando los límites aconsejables. Volvió a su casa, a Estudiantes, para ser campeón.
La "Brujita" Verón nació el 9 de marzo de 1975, en La Plata, claro. Debutó en la primera "pincharrata" el 24 de abril de 1994 frente a Deportivo Mandiyú de Corrientes, en un partido que ganó Estudiantes por 1 a 0.

Emocionado recuerdo del "Ruso" Edgardo Prátola
En uno de los momentos más emotivos de la finalísima, el caudillo Juan Sebastián Verón tomó el micrófono del estadio para dedicarle el título a Edgardo Prátola, aguerrido zaguero de Estudiantes que falleció de cáncer hace cuatro años en plena actividad, a los 32 años.
"Le dedicamos el título al ?Ruso? Prátola, por todo lo que nos dio, también al ?Cholo? Simeone y a los dirigentes", exclamó "La Brujita" ante la algarabía de los hinchas "pincharrata".
Verón mantuvo algunas discusiones durante el encuentro de ayer con Martín Palermo, a quien lo une una amistad desde los comienzos de sus carreras en las inferiores de Estudiantes. Ambos se enfrentaron por tercera vez, con la particularidad de que el primer duelo fue con camisetas cambiadas. Hace 10 años, en el Clausura 96, Estudiantes le ganó 2 a 1 a Boca con dos goles de Palermo, y el primer tanto del partido lo había marcado Verón para Boca, camiseta con la cual jugó 17 partidos. En el Apertura 2006 volvieron a encontrarse en "La Bombonera", y el equipo dirigido ese día por Jorge Ribolzi (Basile estaba con la Selección nacional), se impuso por un rotundo 2 a 0, demostrando amplia superioridad ante los "´´pinchas", con goles de Palacio y Palermo.(Télam-DYN-Especial)