El cholo es de todos

Por Federico van Mameren - Secretario de Redacción.

14 Diciembre 2006
Dice el diccionario de la Real Academia Española que el cholo es un mestizo de sangre europea e indígena. Y, sí ese es Simeone. Es el gentleman que el domingo pasado le pedía tanquilidad a sus jugadores. No sabía cómo apagarles la euforia. Es que faltaban tres días para festejar en serio. Es el indio duro, porfiado, luchador, capaz de apretar los dientes y seguir adelante, pase lo que pase.

Cholo. Es el europeo que sintió que las piernas no le daban más y sacrificó su gran despedida porque Racing, su Racing querido le pedía un sacrificio. Y se puso el buzo de DT sin que el jugador pudiera despedirse.

Es el indio de las pampas argentinas que soportó los silbidos, ese de cuero de duro para recibir los lonjazos del público y de los dirigentes. El mismo que enjugó las lágrimas cuando después de salvar del descenso a Racing le dijeron váyase porque usted no tiene mostaza.

Y se fue. Con la frente alta.

Lo recibieron en La Plata.

Cholo. Puso la seriedad y el orden que suelen mostrar los europeos. Pero no olvidó el facón entre sus dientes.

Fue un auténtico cholo.

Fue un auténtico maestro de estudiantes. Su equipo jugó a su imagen y semejanza. Corrían, apretaban, le ponían el aliento en la nuca al rival, la pierna fuerte, justo hasta el límite, pero también las ganas, la creación y la sinceridad del fútbol.

El cholo confíó en él y su gente porque como buen caballero, como buen indio no creyó en las brujas? pero que las hay, las hay.