12 Diciembre 2006 Seguir en 
Cuatro asaltantes irrumpieron el sábado en un bar situado en ruta 301 y Avenida Poviña, a la entrada del barrio San Martín. Los hombres se hicieron pasar por clientes, y después encañonaron y golpearon al dueño del local para sustraerle $ 30.700 y otras pertenencias.
A las 15.30, Ramón José Leiva, de 54 años, atendía su negocio cuando dos hombres ingresaron y le solicitaron que les preparara comida. Según Josefina, empleada del local, “otras dos personas más entraron y preguntaron dónde estaba el baño”. De pronto, uno de ellos encañonó a Leiva con una pistola, mientras los demás lo golpeaban. “Lo envolvieron con un mantel y le patearon la cabeza. Después, lo dejaron atado con cables en la cocina y se llevaron todo”, contó la mujer. El comerciante, debido a los golpes, sufrió heridas cortantes en la cabeza y politraumatismos varios.
Los asaltantes sustrajeron, además del dinero, un televisor, un celular, electrodomésticos y documentos varios de la víctima. Según Rodolfo del Sastre, un vecino, la zona es muy insegura, por lo que resolvieron llevar a cabo reuniones barriales. “Pedimos soluciones para los problemas que tenemos, como la carencia de iluminación y la falta de presencia policial constante”, reclamó Sastre, acompañado por otras dos vecinas.
El caso quedó a cargo del personal de la seccional 8a.
A las 15.30, Ramón José Leiva, de 54 años, atendía su negocio cuando dos hombres ingresaron y le solicitaron que les preparara comida. Según Josefina, empleada del local, “otras dos personas más entraron y preguntaron dónde estaba el baño”. De pronto, uno de ellos encañonó a Leiva con una pistola, mientras los demás lo golpeaban. “Lo envolvieron con un mantel y le patearon la cabeza. Después, lo dejaron atado con cables en la cocina y se llevaron todo”, contó la mujer. El comerciante, debido a los golpes, sufrió heridas cortantes en la cabeza y politraumatismos varios.
Los asaltantes sustrajeron, además del dinero, un televisor, un celular, electrodomésticos y documentos varios de la víctima. Según Rodolfo del Sastre, un vecino, la zona es muy insegura, por lo que resolvieron llevar a cabo reuniones barriales. “Pedimos soluciones para los problemas que tenemos, como la carencia de iluminación y la falta de presencia policial constante”, reclamó Sastre, acompañado por otras dos vecinas.
El caso quedó a cargo del personal de la seccional 8a.







