09 Diciembre 2006 Seguir en 
“Se han interpretado mal las cosas, porque nosotros no dimos una aprobación para que se aplique el revalúo fiscal en el campo; esta decisión ya estaba tomada y era hecho consumado”, señaló el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Víctor Pereyra.
El dirigente remarcó que el comité ejecutivo de la SRT se reunió con las autoridades de la Dirección de Catastro para analizar los resultados del estudio catastral.
“El trabajo nos pareció profesionalmente correcto en función de las variables que se tomaron, como los aspectos agroecológicos, tipos de suelos y productividad de los campos. Además, la regionalización era adecuada y los valores que surgieron nos parecieron razonables”, precisó Pereyra.
Dejó en claro que existe la posibilidad de que los productores reclamen si consideran que las nuevas valuaciones son excesivas, en casos de campos no productivos, o con suelos degradados, o con montes. “En algunos casos hablar que hubo aumentos en las valuaciones es un error, porque sus bases eran prácticamente inexistentes. Por lo tanto, hemos considerado que los valores a los que arribó Catastro en relación con las valuaciones venales de estas tierras no son inadecuados”, subrayó.
Pereyra expresó que la SRT le planteó en forma directa al gobernador José Alperovich que al subir las valuaciones fiscales de los campos tenía que bajar en el mismo acto la alícuota del impuesto Inmobiliario para que no se incremente la presión tributaria.
“Le solicitamos al gobernador que baje la alícuota del Inmobiliario (del 1,2%) y que al comenzar a recaudar este impuesto patrimonial comiencen a disminuir gradualmente las tasas de los tributos distorsivos, como Ingresos Brutos, Sellos y Salud Pública”, explicó.
Según Pereyra, la entidad ruralista también le planteó al mandatario provincial “la inequidad que significa que el revalúo recaiga solamente en el campo, y que la mayor recaudación no signifique un incremento del gasto público”.
El dirigente remarcó que el comité ejecutivo de la SRT se reunió con las autoridades de la Dirección de Catastro para analizar los resultados del estudio catastral.
“El trabajo nos pareció profesionalmente correcto en función de las variables que se tomaron, como los aspectos agroecológicos, tipos de suelos y productividad de los campos. Además, la regionalización era adecuada y los valores que surgieron nos parecieron razonables”, precisó Pereyra.
Dejó en claro que existe la posibilidad de que los productores reclamen si consideran que las nuevas valuaciones son excesivas, en casos de campos no productivos, o con suelos degradados, o con montes. “En algunos casos hablar que hubo aumentos en las valuaciones es un error, porque sus bases eran prácticamente inexistentes. Por lo tanto, hemos considerado que los valores a los que arribó Catastro en relación con las valuaciones venales de estas tierras no son inadecuados”, subrayó.
Pereyra expresó que la SRT le planteó en forma directa al gobernador José Alperovich que al subir las valuaciones fiscales de los campos tenía que bajar en el mismo acto la alícuota del impuesto Inmobiliario para que no se incremente la presión tributaria.
“Le solicitamos al gobernador que baje la alícuota del Inmobiliario (del 1,2%) y que al comenzar a recaudar este impuesto patrimonial comiencen a disminuir gradualmente las tasas de los tributos distorsivos, como Ingresos Brutos, Sellos y Salud Pública”, explicó.
Según Pereyra, la entidad ruralista también le planteó al mandatario provincial “la inequidad que significa que el revalúo recaiga solamente en el campo, y que la mayor recaudación no signifique un incremento del gasto público”.








