08 Diciembre 2006 Seguir en 
Los peritos de la Policía encontraron ayer restos de ropa color azul en un predio de Yerba Buena, donde el miércoles un hombre halló restos humanos semienterrados. Los retazos pertenecerían a un pulóver y a una campera, y serán ahora peritados, ya que, por lo menos en el color, coinciden con la ropa que llevaba puesta la docente Angela Beatriz Argañaraz cuando fue vista por última vez, el 31 de julio.
Ayer, tanto la hermana de Betty, Liliana Argañaraz, como uno de los abogados que representa a la familia, Carlos Picón, advirtieron que los restos óseos son de una mujer, pero que hasta el momento no se puede determinar si son de Angela. "No descartamos que el hallazgo esté relacionado con el caso Argañaraz, pero nos llama la atención que los huesos hayan sido tratados y arrojados al basural", sostuvo el abogado. Picón se refería a la posibilidad de que los restos -una parte de ellos- hayan sido hervidos, ya que estaban completamente limpios y con una capa aparentemente de aceite, dijeron fuentes judiciales. Esto vuelve más misterioso aún el hallazgo. Los restos óseos y orgánicos -parte de un cráneo, un fémur, piezas dentales y restos de carne y cabellos- fueron encontrados por un cartonero en un baldío aledaño a la avenida Presidente Perón al 800, en Yerba Buena, en una zona conocida como "Ciudad Oculta". A los investigadores les llamó la atención que nadie haya percibido que habían arrojado un cadáver allí; pero ayer los mismos vecinos advirtieron que percibir olores nauseabundos en la zona es algo normal.
En medio del basural
Ayer, desde las 10 y hasta las 14, los peritos siguieron levantando restos. Además de otras partes del cráneo, se hallaron trozos de un pulóver y de una campera, ambos de color azul. Supervisados por los comisarios Juan Rodríguez y Humberto Ruezga, los peritos trabajaron en medio del basural hasta que consideraron que no había otra cosa de interés para la causa. Por eso, la fiscal Adriana Giannoni (secretaría de Norma Díaz Volachec) ordenó que se levante la consigna que se había instalado en el lugar y que el trabajo investigativo continúe únicamente en el laboratorio de la Policía Científica.
El dato sobre la presencia de restos humanos en la zona fue recibido por policías de la Brigada Oeste; y una comisión al mando de los comisarios Héctor Figueroa y Fernando Soria, y del oficial Juan Herrera, lo confirmó. Los huesos estaban dispersos en un diámetro de 10 metros, en medio de los matorrales. Desde el sendero que cruza la zona no se los veía, por lo que había que internarse para encontrarlos.
La antigüedad
Picón dijo que los restos aparentemente habría estado allí desde hace cuatro o cinco meses, plazo que coincide con la desaparición de la maestra.
El letrado dijo, además, que para determinar en forma fehaciente la identidad de los restos habrá que esperar unos 10 o 15 días. Para eso, la Justicia dispone de un odontograma de Betty, que será comparado con las piezas dentarias que se encontraron en el predio.
Ayer, tanto la hermana de Betty, Liliana Argañaraz, como uno de los abogados que representa a la familia, Carlos Picón, advirtieron que los restos óseos son de una mujer, pero que hasta el momento no se puede determinar si son de Angela. "No descartamos que el hallazgo esté relacionado con el caso Argañaraz, pero nos llama la atención que los huesos hayan sido tratados y arrojados al basural", sostuvo el abogado. Picón se refería a la posibilidad de que los restos -una parte de ellos- hayan sido hervidos, ya que estaban completamente limpios y con una capa aparentemente de aceite, dijeron fuentes judiciales. Esto vuelve más misterioso aún el hallazgo. Los restos óseos y orgánicos -parte de un cráneo, un fémur, piezas dentales y restos de carne y cabellos- fueron encontrados por un cartonero en un baldío aledaño a la avenida Presidente Perón al 800, en Yerba Buena, en una zona conocida como "Ciudad Oculta". A los investigadores les llamó la atención que nadie haya percibido que habían arrojado un cadáver allí; pero ayer los mismos vecinos advirtieron que percibir olores nauseabundos en la zona es algo normal.
En medio del basural
Ayer, desde las 10 y hasta las 14, los peritos siguieron levantando restos. Además de otras partes del cráneo, se hallaron trozos de un pulóver y de una campera, ambos de color azul. Supervisados por los comisarios Juan Rodríguez y Humberto Ruezga, los peritos trabajaron en medio del basural hasta que consideraron que no había otra cosa de interés para la causa. Por eso, la fiscal Adriana Giannoni (secretaría de Norma Díaz Volachec) ordenó que se levante la consigna que se había instalado en el lugar y que el trabajo investigativo continúe únicamente en el laboratorio de la Policía Científica.
El dato sobre la presencia de restos humanos en la zona fue recibido por policías de la Brigada Oeste; y una comisión al mando de los comisarios Héctor Figueroa y Fernando Soria, y del oficial Juan Herrera, lo confirmó. Los huesos estaban dispersos en un diámetro de 10 metros, en medio de los matorrales. Desde el sendero que cruza la zona no se los veía, por lo que había que internarse para encontrarlos.
La antigüedad
Picón dijo que los restos aparentemente habría estado allí desde hace cuatro o cinco meses, plazo que coincide con la desaparición de la maestra.
El letrado dijo, además, que para determinar en forma fehaciente la identidad de los restos habrá que esperar unos 10 o 15 días. Para eso, la Justicia dispone de un odontograma de Betty, que será comparado con las piezas dentarias que se encontraron en el predio.
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