08 Diciembre 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- Robert Gates, el nuevo secretario de Defensa estadounidense, recibió elogios en Washington por su franqueza sobre la guerra en Irak. Sin embargo, en Israel hubo ceños fruncidos luego de que Gates se refiriera, con igual sinceridad aunque indirectamente, a un tema que los gobiernos estadounidenses han evitado siempre decir en público: que el Estado israelí tiene el único arsenal nuclear de Oriente Medio.
El martes, durante su discurso en el Senado, cuando fue confirmado como jefe del Pentágono, Gates se preguntó por qué Irán puede estar buscando medios para construir una bomba atómica. “Están rodeados de potencias con armas nucleares: Pakistán al este, los rusos al norte, los israelíes al oeste y nosotros en el Golfo Pérsico”, dijo.
La declaración encabezó los medios israelíes. La radio estatal sugirió que Gates podría haber incumplido la política estadounidense del “no pregunte, no diga”, que data de fines de la década de 1960. “Prácticamente no tiene precedentes", opinó ayer un ex diplomático israelí cuando se le preguntó sobre el testimonio de Gates. “Creo que aún tiene que dominar los entendimientos que existen entre nosotros y los estadounidenses”, declaró.
Según archivos recientemente desclasificados citados por la revista Bulletin of the Atomic Scientists, el gobierno del presidente Richard Nixon sabía que Israel había desarrollado armas nucleares, pero optó por no presionarlo para que confiese su capacidad y acepte la regulación internacional.
Israel no confirma ni niega tener una bomba como parte de una política “estratégica ambigua”, que dice que elude a enemigos superiores en número mientras evita una carrera armamentística. (Reuter)
El martes, durante su discurso en el Senado, cuando fue confirmado como jefe del Pentágono, Gates se preguntó por qué Irán puede estar buscando medios para construir una bomba atómica. “Están rodeados de potencias con armas nucleares: Pakistán al este, los rusos al norte, los israelíes al oeste y nosotros en el Golfo Pérsico”, dijo.
La declaración encabezó los medios israelíes. La radio estatal sugirió que Gates podría haber incumplido la política estadounidense del “no pregunte, no diga”, que data de fines de la década de 1960. “Prácticamente no tiene precedentes", opinó ayer un ex diplomático israelí cuando se le preguntó sobre el testimonio de Gates. “Creo que aún tiene que dominar los entendimientos que existen entre nosotros y los estadounidenses”, declaró.
Según archivos recientemente desclasificados citados por la revista Bulletin of the Atomic Scientists, el gobierno del presidente Richard Nixon sabía que Israel había desarrollado armas nucleares, pero optó por no presionarlo para que confiese su capacidad y acepte la regulación internacional.
Israel no confirma ni niega tener una bomba como parte de una política “estratégica ambigua”, que dice que elude a enemigos superiores en número mientras evita una carrera armamentística. (Reuter)







