26 Septiembre 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los dos amigos del joven Ezequiel Demonty que lograron cruzar el Riachuelo, luego de ser golpeados y obligados a tirarse a las aguas por un grupo de policías, reconocieron en rueda de presos a cinco de los doce uniformados detenidos por el caso, mientras que ahora se analiza la posible liberación de tres de los imputados ya que integraban un cuarto patrullero que no habría estado directamente involucrado en el episodio.
Entre los reconocidos por los sobrevivientes están el inspector Gastón Somohano y el sargento Luis Funes. Este último es el que se habría "quebrado" y reconocido el procedimiento en el Riachuelo. Los amigos de Ezequiel, dos jóvenes de 18 y 14 años cuyas identidades están protegidas, fueron conducidos hasta un subsuelo del Palacio de Tribunales, donde funciona la Alcaidía. Y a través de una mirilla ubicada sobre una pared de madera vieron cómo desfilaba, en tandas de cinco personas -todos vestidos de civil-, el grupo de sospechosos.
Cuando le tocó el turno a Somohano (hijo de un ex jefe de la Policía Bonaerense), que aparece más comprometido, habría intentado ocultar su rostro y se habría mostrado incómodo. Pero los testigos, muy nerviosos y estresados, apuntaron hacia él y lo reconocieron. "Este fue el que me empujó al Riachuelo", afirmó uno de los chicos. Los chicos sólo pudieron reconocer a cinco de los doce detenidos. "Estaba todo muy oscuro y no todos los policías bajaron de los patrulleros", explicaron. A las 5 de la mañana del sábado 14 de setiembre, Demonty y sus amigos salieron de bailar y fueron a golpear la puerta de una remisería, donde los sorprendieron efectivos de las comisaría 34. Los jóvenes fueron golpeados y obligados a subir a los patrulleros. En ese momento Somohano habría estado en la seccional tomando una declaración por un robo, cuando le avisaron del hallazgo de los tres "sospechosos". "Deben de ser estos", habría dicho Somohano, y salió en busca de sus compañeros. De ser así, Somohano no habría estado en la detención de los jóvenes pero sí habría sido el encargado de llevarlos hasta la zona de Puente Alsina, donde los jóvenes fueron obligados a tirarse a las aguas. (DyN)
Entre los reconocidos por los sobrevivientes están el inspector Gastón Somohano y el sargento Luis Funes. Este último es el que se habría "quebrado" y reconocido el procedimiento en el Riachuelo. Los amigos de Ezequiel, dos jóvenes de 18 y 14 años cuyas identidades están protegidas, fueron conducidos hasta un subsuelo del Palacio de Tribunales, donde funciona la Alcaidía. Y a través de una mirilla ubicada sobre una pared de madera vieron cómo desfilaba, en tandas de cinco personas -todos vestidos de civil-, el grupo de sospechosos.
Cuando le tocó el turno a Somohano (hijo de un ex jefe de la Policía Bonaerense), que aparece más comprometido, habría intentado ocultar su rostro y se habría mostrado incómodo. Pero los testigos, muy nerviosos y estresados, apuntaron hacia él y lo reconocieron. "Este fue el que me empujó al Riachuelo", afirmó uno de los chicos. Los chicos sólo pudieron reconocer a cinco de los doce detenidos. "Estaba todo muy oscuro y no todos los policías bajaron de los patrulleros", explicaron. A las 5 de la mañana del sábado 14 de setiembre, Demonty y sus amigos salieron de bailar y fueron a golpear la puerta de una remisería, donde los sorprendieron efectivos de las comisaría 34. Los jóvenes fueron golpeados y obligados a subir a los patrulleros. En ese momento Somohano habría estado en la seccional tomando una declaración por un robo, cuando le avisaron del hallazgo de los tres "sospechosos". "Deben de ser estos", habría dicho Somohano, y salió en busca de sus compañeros. De ser así, Somohano no habría estado en la detención de los jóvenes pero sí habría sido el encargado de llevarlos hasta la zona de Puente Alsina, donde los jóvenes fueron obligados a tirarse a las aguas. (DyN)







