07 Diciembre 2006 Seguir en 
LA PAZ.- En medio de un clima de violencia que amenaza con empañar la Cumbre sudamericana, que se celebrará este fin de semana en Cochabamba, la oposición masificó una huelga de hambre en reclamo de los dos tercios de los votos para aprobar la nueva Carta Magna en la Asamblea Constituyente y, en la réplica, el oficialismo cortó a partir del lunes la vía del diálogo para consensuar el funcionamiento de la Constituyente. El reglamento aprobado por la mayoría oficialista y cuestionado por la oposición establece la aprobación de las modificaciones constitucionales por mayoría absoluta, y reserva los dos tercios sólo para los aspectos más controvertidos (como las autonomías provinciales) y para el texto completo de la Carta Magna. Los partidos de oposición y las prefecturas (gobernaciones) de los departamentos (provincias) del rico oriente boliviano exigen que todo se apruebe por dos tercios.
Por la fuerza
En medio de esta puja política, un grupo de colonos indígenas tomó ayer de rehén al gobernador de La Paz, José Luis Paredes, en la localidad cocalera vallista de Caranavi, a 120 km de la capital. Los campesinos quieren obligar a Paredes a que respalde la mayoría absoluta (51%) con la que el presidente Evo Morales intenta aprobar una nueva Constitución. Los piquetes de huelguistas se han multiplicado en el país. Según fuentes de la oposición son más de 700 los que participan de la protesta, entre ellos dirigentes civiles independientes. Uno de estos piquetes fue atacado ayer por desconocidos. Los opositores acusaron al gobierno por esta agresión. (DPA)
Por la fuerza
En medio de esta puja política, un grupo de colonos indígenas tomó ayer de rehén al gobernador de La Paz, José Luis Paredes, en la localidad cocalera vallista de Caranavi, a 120 km de la capital. Los campesinos quieren obligar a Paredes a que respalde la mayoría absoluta (51%) con la que el presidente Evo Morales intenta aprobar una nueva Constitución. Los piquetes de huelguistas se han multiplicado en el país. Según fuentes de la oposición son más de 700 los que participan de la protesta, entre ellos dirigentes civiles independientes. Uno de estos piquetes fue atacado ayer por desconocidos. Los opositores acusaron al gobierno por esta agresión. (DPA)







