26 Septiembre 2002 Seguir en 
La planta Misky que Arcor posee en La Reducción está trabajando en un 100% de su capacidad, gracias a la exportación. Según dijo el vicepresidente de Arcor, José Alberto Giai, a LA GACETA, esa producción va a continuar "a pleno en la temporada 2002-2003, e incluso con posibilidades de nuevas inversiones que complementen sus maquinarias para mantener las exigencias del mercado internacional".
En la provincia, la mayor fábrica de golosinas en el mundo produce la línea de masticables Sugus, caramelos depositados de leche (con un contrato de producción con Nabisco para EE.UU.), y chupetines y caramelos en paquetes destinados a Bratch, también del mercado estadounidense.
Según el ejecutivo de la empresa cordobesa Misky, al igual que las plantas productoras de caramelos y golosinas de Arroyito, de Recreo y de San Luis, son las menos perjudicadas por la recesión del mercado interno, con la ventaja de las exportaciones.
En el aspecto de comercio exterior, y debido a las nuevas condiciones económicas, Arcor revirtió este año sus ingresos, puesto que las exportaciones, que en 2001 representaban el 40% de las ventas, ahora significan el 60%, mientras que lo destinado al mercado interno se invirtió en idéntica proporción (en términos de moneda fuerte, no así en volúmenes)
A pesar de todos los problemas que presenta la Argentina, Giai considera que las perspectivas económicas "siguen siendo muy buenas". Según el ejecutivo, "el problema real de la Argentina es político, porque en materia productiva, en los últimos diez años, se lograron incrementos tremendos, y en producción primaria seguimos siendo el país más competitivo del mundo".
En la provincia, la mayor fábrica de golosinas en el mundo produce la línea de masticables Sugus, caramelos depositados de leche (con un contrato de producción con Nabisco para EE.UU.), y chupetines y caramelos en paquetes destinados a Bratch, también del mercado estadounidense.
Según el ejecutivo de la empresa cordobesa Misky, al igual que las plantas productoras de caramelos y golosinas de Arroyito, de Recreo y de San Luis, son las menos perjudicadas por la recesión del mercado interno, con la ventaja de las exportaciones.
En el aspecto de comercio exterior, y debido a las nuevas condiciones económicas, Arcor revirtió este año sus ingresos, puesto que las exportaciones, que en 2001 representaban el 40% de las ventas, ahora significan el 60%, mientras que lo destinado al mercado interno se invirtió en idéntica proporción (en términos de moneda fuerte, no así en volúmenes)
A pesar de todos los problemas que presenta la Argentina, Giai considera que las perspectivas económicas "siguen siendo muy buenas". Según el ejecutivo, "el problema real de la Argentina es político, porque en materia productiva, en los últimos diez años, se lograron incrementos tremendos, y en producción primaria seguimos siendo el país más competitivo del mundo".







