04 Diciembre 2006 Seguir en 
LA PAZ.-Bolivia consolidó la nacionalización petrolera que dispuso hace siete meses, al promulgar el gobierno una ley que incluye la renegociación de 44 contratos con 12 petroleras extranjeras que explotan las enormes reservas de hidrocarburos del país.
La promulgación de la norma, que representa una gran logro para el presidente Evo Morales, fue suscrita en el Palacio Quemado de La Paz tras el retorno del mandatario boliviano de una gira por Nigeria y Cuba. La renegociación deja al Estado boliviano con la propiedad de los hidrocarburos en toda la cadena de su procesamiento.
"No más contratos ?chutos" (ilegales). Eso terminó en Bolivia", dijo Morales en un discurso donde destacó que su gobierno ofrece seguridad jurídica a la inversión extranjera. Invitó además a los ejecutivos de las 12 petroleras extranjeras que operan en el país andino a una reunión para coordinar un programa de inversiones.
Por otra parte, el Gobierno y la oposición de Bolivia intentarán dar fin a la crisis provocada por pugnas por el control de la Asamblea Constituyente, que debe redactar la nueva Carta Magna.
El acercamiento estaba en riesgo debido a discrepancias entre los bandos, que difieren acerca de la sede de la misma, convocada por el Ejecutivo en la ciudad de Sucre (sudeste), donde están concentrados cientos de indígenas leales a Morales. (Reuter)
La promulgación de la norma, que representa una gran logro para el presidente Evo Morales, fue suscrita en el Palacio Quemado de La Paz tras el retorno del mandatario boliviano de una gira por Nigeria y Cuba. La renegociación deja al Estado boliviano con la propiedad de los hidrocarburos en toda la cadena de su procesamiento.
"No más contratos ?chutos" (ilegales). Eso terminó en Bolivia", dijo Morales en un discurso donde destacó que su gobierno ofrece seguridad jurídica a la inversión extranjera. Invitó además a los ejecutivos de las 12 petroleras extranjeras que operan en el país andino a una reunión para coordinar un programa de inversiones.
Por otra parte, el Gobierno y la oposición de Bolivia intentarán dar fin a la crisis provocada por pugnas por el control de la Asamblea Constituyente, que debe redactar la nueva Carta Magna.
El acercamiento estaba en riesgo debido a discrepancias entre los bandos, que difieren acerca de la sede de la misma, convocada por el Ejecutivo en la ciudad de Sucre (sudeste), donde están concentrados cientos de indígenas leales a Morales. (Reuter)







