El oficio más antiguo del mundo

Análisis. Por Gustavo Martinelli - Redacción LA GACETA.

03 Diciembre 2006
David Copperfield, el ilusionista que hizo desaparecer la estatua de la Libertad, realizó en 1990 un impactante truco: decapitó frente al público a un pato y a una gallina. Sin titubear, colocó la cabeza del pato en el cuerpo de la gallina y, la de la gallina, en el del pato. La gente, asombrada, rompió en aplausos. Finalmente, el mago invirtió el proceso, y la gallina y el pato recuperaron sus cabezas sin perder ni siquiera una pluma. Claro que, lo que muchos ignoraban es que, 4.500 años antes, el mago Dedi realizó este mismo truco ante el faraón Keops, el constructor de la Gran Pirámide. Así lo cuenta el papiro Wetscar, el primer texto mágico de la historia, y en el que se inspiró Copperfield para desarrollar su truco según escribió Manuel Carballal en “El Ojo Crítico”. Porque magos hubo siempre. Y los seguirá habiendo. De allí que no suena descabellado decir que la magia, ese arte que consiste en demostrar que de una galera pueden salir, sí señor, 40 palomas y un conejo bicolor, es el oficio más antiguo del mundo.