Examinan a la mujer del ex espía envenenado

También la esposa de Litvinenko presenta signos de contaminación con polonio 210. Marina, de 44 años, corre peligro mínimo.

03 Diciembre 2006
LONDRES.- Mientras los médicos realizan tests al italiano Mario Scaramella, el contacto que estuvo con el fallecido ex espía ruso Alexander Litvinenko, se confirmó que también la esposa de Litvinenko presenta signos de contaminación con polonio 210. No obstante, los médicos dijeron que Marina, de 44 años, corre peligro mínimo. El hijo de 12 años de la pareja también fue examinado.
El consejero italiano de 36 años no muestra por ahora síntomas de enfermedad, pero se teme que su organismo sufrirá un deterioro. Los restos detectados en su cuerpo son mucho menos intensos a los que se descubrieron en Litvinenko, que murió hace diez días tras una penosa agonía.
Scaramella almorzó con el disidente ruso el 1 de noviembre en un sushi bar de Londres. Litvinenko comió pescado, mientras que Scaramella al parecer sólo bebió agua. Scotland Yard no ha desechado la conexión rusa en este espeluznante caso, pero también ha comenzado a sospechar de Scaramella. Según amigos de Litvinenko, este contó que el italiano, que debía darle informes sobre un asesinato ocurrido en Moscú, en el que estaría involucrado el Kremlin, no quiso comer ni beber vino, como acostumbra. Esa misma noche Litvinenko comenzó a sentirse mal (afp-na)


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