25 Septiembre 2002 Seguir en 
Un hombre, dueño de un corralón, fue detenido, acusado de haber demolido dos casas para vender los materiales en su negocio.
Hace aproximadamente dos meses, dos casas que el ingeniero Hernán Salas López tenía en la finca "Los Porceles", de San Andrés, fueron desmanteladas.
Habían robado los tirantes de madera, las chapas, las tejas, las puertas y las ventanas y unas 500 piedras-laja que estaban por ser colocadas. Efectivos de Investigaciones, al mando de los comisarios Carlos Vega y Marcial Escobar, iniciaron la investigación y llegaron hasta el domicilio de un hombre, en Chacabuco y pasaje Benejam.
Allí, según el informe oficial, encontraron casi todos los elementos que habían robado en las casas de Salas López.
El dato preciso
El hombre, al saber que eran productos robados, afirmó que los había comprado en un corralón de avenida Democracia al 300.
Con órdenes judiciales, los policías se dirigieron allí y detuvieron a su propietario, José Alvarez, de 47 años. En su poder tenía, además, una pistola calibre 9 milímetros, se informó. Según los datos proporcionados por la Policía, Alvarez, conocido también como "El Gordo", estaría siendo investigado por una causa similar iniciada el año pasado.
Hace aproximadamente dos meses, dos casas que el ingeniero Hernán Salas López tenía en la finca "Los Porceles", de San Andrés, fueron desmanteladas.
Habían robado los tirantes de madera, las chapas, las tejas, las puertas y las ventanas y unas 500 piedras-laja que estaban por ser colocadas. Efectivos de Investigaciones, al mando de los comisarios Carlos Vega y Marcial Escobar, iniciaron la investigación y llegaron hasta el domicilio de un hombre, en Chacabuco y pasaje Benejam.
Allí, según el informe oficial, encontraron casi todos los elementos que habían robado en las casas de Salas López.
El dato preciso
El hombre, al saber que eran productos robados, afirmó que los había comprado en un corralón de avenida Democracia al 300.
Con órdenes judiciales, los policías se dirigieron allí y detuvieron a su propietario, José Alvarez, de 47 años. En su poder tenía, además, una pistola calibre 9 milímetros, se informó. Según los datos proporcionados por la Policía, Alvarez, conocido también como "El Gordo", estaría siendo investigado por una causa similar iniciada el año pasado.







